Aunque se haya detenido la marea de crudo nacida del pozo del gigante brit谩nico BP, que devast贸 las aguas y las costas del Golfo de M茅xico, sus consecuencias para la actividad petrolera apenas despuntan. La primera reacci贸n oficial ante la crisis que sigui贸 a la explosi贸n de la plataforma Deepwater Horizon, en abril 煤ltimo (el jueves pasado explot贸 otra operada por Mariner Energy, cerca de all铆), fue la suspensi贸n de nuevos permisos y de las actividades de perforaci贸n en el mar. A esa moratoria se sumaron luego la reestructuraci贸n de organismos p煤blicos, el nombramiento de funcionarios, dos proyectos de ley en el Congreso y la imposici贸n de m谩s controles ambientales.
La cara visible del avance oficial contra las negligencias p煤blicas y privadas conocidas tras la crisis es Michael Bromwich, director de la flamante Oficina de Gesti贸n de Energ铆a del Oc茅ano. Bromwich, un abogado sin ataduras a la industria petrolera, fue designado por el presidente Barack Obama para liderar la reforma regulatoria y restaurar la confianza en la capacidad supervisora del gobierno. Por ahora, la puja entre el gobierno y las petroleras tienen como eje la moratoria. Las empresas recurrieron a la Justicia para frenar esa medida, que aunque fue atenuada por el gobierno, regir谩, cuando mucho, hasta fines de noviembre. "Obviamente, no podemos predecir todo lo que aprenderemos o lo que pueda ocurrir antes de esa fecha, pero no veo informaci贸n hasta el momento que justifique extenderla", anticip贸 d铆as atr谩s Bromwich.
Y esta semana agreg贸 que las restricciones podr铆an levantarse incluso antes de lo previsto. Bromwich anunci贸 tambi茅n que restringir谩 las llamadas "exclusiones categ贸ricas" para pozos petroleros en el mar. Gracias a este mecanismo, varias empresas, entre ellas BP, pudieron eludir estudios ambientales extensivos para obtener permisos de perforaci贸n con el supuesto de que sus proyectos presentaban pocos riesgos. La industria petrolera intenta frenar la arremetida del gobierno con un argumento econ贸mico: el impacto que tendr谩 sobre la creaci贸n de puestos de trabajo. Mientras se incrementan los controles y se definen nuevas reglas para perforar en el mar, dos proyectos de ley aguardan en el Capitolio. Habr谩 encuentros en los estados de Texas, Ohio, Illinois, Colorado y Nuevo M茅xico. No se prev茅 ninguno en Luisiana, cuyas costas todav铆a son limpiadas.
Fuente: Reuters
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