“Es importante que se reabra el caso”, aseveró Lourdes Rodríguez Badillo, representante legal del grupo ecológico y ambientalista “Marea Azul”.
La entrevistada lamentó que el accidente entre las plataformas “Usumacinta” y Kab-101, el 23 de octubre de 2007, sea una radiografía fiel y actualizada de la impunidad que se vive en todas las zonas petroleras del país y opinó que “Campeche tiene que establecer una nueva forma de relación con Pemex, porque el servilismo de las autoridades con la paraestatal ha impedido el desarrollo”.
“Exijamos justicia y respeto, lo demás solo llegará”, expresó la ambientalista y cuestionó “si hace más daño la contaminación de Pemex o la indiferencia de las instituciones”. “Después de dos años y nulas respuestas, no se fincaron responsabilidades. Quizá la historia se encargue de juzgar con más verdad que la que nos tocó oír a todos nosotros”, aseveró. Lourdes Rodríguez dijo que Petróleos Mexicanos rectificó sus cifras respecto a los grandes volúmenes de petróleo crudo y gas natural fugados del pozo Kab-121, luego del accidente.
La mujer afirmó que esta vez, en un documento, la compañía paraestatal reconoce que “en el caso del accidente de la plataforma Usumacinta se perdieron aproximadamente 22.700 barriles de crudo y 37 millones 800,000 pies cúbicos de gas, durante los 54 días de contingencia en el pozo Kab-121”. Petróleos Mexicanos inicialmente declaró que sólo habían perdido 16.500 barriles de petróleo y 27.3 millones de pies cúbicos de gas en el accidente. “Entregaron estimaciones falsas e incorrectas a las autoridades ambientales”, puntualizó Lourdes Rodríguez.
Fuente: Diario de Yucatán
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