Como consecuencia del gravÃsimo accidente que British Petroleum (BP) atravesó en abril último en el Golfo de México los efectos de ese desastre petrolero y ambiental no dejarán de hacer sentir sus coletazos en el paÃs. BP está por estos dÃas apremiada de hacerse con unos u$s20.000 millones que debe aplicar a las tareas de remediación e indemnizaciones para mitigar las consecuencias de ese desastre ambiental, quizás mayor que Chernobyl porque la corriente del golfo llega hasta las costas de Europa del Norte. Uno de los negocios que BP ya tiene resuelto abandonar compete a la participación societaria del 60% que desde 1999 mantiene en Pan American Energy (PAE), la segunda compañÃa petrolera del paÃs, cuya venta negocia con la China National Of-Shore Oil Corporation (CNOOC).
La crisis de BP planteó a la estatal CNOOC una ocasión excepcional para profundizar su avance sobre esa compañÃa originariamente argentino-británica, en la que ya ingresó hace cuatro meses con el control del 20% de las acciones de esa petrolera, de alguna forma indirectamente porque lo hizo por la vÃa de la compra del 50% del capital social de Bridas SAPIC. Cabe recordar que Bridas tiene dos diferentes frente de actuación petrolera. 1) Los negocios que Bridas SAPIC posee desde hace años en Asia, Ãfrica y el Golfo de México, tal como es el caso de Turkmenistán, donde está presente desde la década del 80. 2) Otra gran petrolera la basó con epicentro en el Cono Sur por intermedio de su presencia societaria en PAE, donde en 1999 habÃa establecido –en un primer momento– una fusión con la ex Amoco, compañÃa norteamericana que al año siguiente fue adquirida por BP.
PAE tiene presencia en áreas petroleras de la Argentina y de Bolivia, pero además en el sur de Chile, Uruguay y posibilidades de actuación en el sur de Brasil y Perú, en un esquema de negocios estratégicamente convenido en su etapa fundacional con la ex Amoco. Entre los cambios que se avizoran en el futuro de PAE en el ambiente petrolero sostienen que Alejandro y Carlos Bulgheroni se enfrascaron en gestiones que podrÃan concluir en un nuevo avance societario en PAE de la familia argentina, en esta ocasión sobre la porción accionaria de BP pero en estrecha conjunción con la estatal CNOOC, que concluirÃa en el retiro accionario de los británicos.
Uno de los mayores escollos para que BP abandone PAE estriba en el elevado precio que por su participación del 60% pretende embolsar, que algunos especialistas juzgan en torno de u$s9.000 millones. En cambio, estimaciones más realistas mencionan una cifra que nunca podrÃa ser mayor a u$s6.000 millones. Si bien PAE posee en la región reservas probadas mayores que las que contabiliza YPF en sus balances, que en su categorÃa de probadas superan los 1.550 millones de BOE (barriles equivalentes en petróleo), los británicos están resueltos a sacar el máximo provecho de la extrema liquidez del Estado chino, estimadas en dos veces y media el PBI de Gran Bretaña, y de sus apetencias de encarar negocios en el exterior.
Fuente: Infobae
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