
La planta ubicada en plena Puna salteña, muy cerca del límite con Chile, ocupa a cerca de 200 personas de las cuales la mayoría provienen de Olacapato.
El proyecto minero está a 3.900 metros sobre el nivel del mar y a 150 kilómetros de San Antonio de los Cobres. “Sucede que el Código de Minería dice que las regalías se pagan según porcentaje del costo del mineral en boca de mina y en nuestro caso tuvimos que cambiar eso porque nuestro costo es casi nada ya que es salmuera en la cabeza del pozo.
Entonces tienen que tener otra base y permitir que la extracción de un recurso no renovable como el litio brinde la posibilidad de generar los medios para que las generaciones futuras cuenten con recursos disponibles para superar los problemas que tengan que afrontar. Esa debería ser la finalidad de las regalías”, explicó el minero a El Tribuno. Galli aprovechó la visita que el ministro de Finanzas y Obras Públicas, Carlos Parodi, el secretario de Minería, Ricardo Salas y el secretario de Obras Públicas, Juan Carlos Galarza realizaron a la planta ubicada en el salar del Rincón y les explicó sus ideas sobre las regalías mineras. Mano de obra local “Tiene que haber en la zona de Olacapato y Pocitos centros de desarrollo e investigación donde se trabaje con gente del lugar y vayan aprendiendo cómo evolucionar en la producción y el tratamiento de minerales de la zona; esa es la seguridad del futuro. Es la recomendación que hace las Naciones Unidas”, argumentó Galli.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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