La curiosa solicitud que se hace para alimentar escolares en dos localidades ubicadas en una zona adyacente a la mina la Alumbrera, contrasta con las terminantes afirmaciones realizadas por algunas autoridades provinciales, sosteniendo que la minerÃa intensiva que propician desde hace años, ha llevado progreso y desarrollo a los habitantes del lugar. CabrÃa preguntarse hasta qué punto es real este progreso, que no ha logrado que los niños catamarqueños y tucumanos reciban una alimentación suficiente como para no depender de la comida que la Minera Alumbrera descarta diariamente.
Es lamentable que frente a los cientos de millones de dólares que la minera exporta anualmente por la extracción de recursos naturales del paÃs, un diputado nacional, que se presenta como progresista, pretenda atemperar las carencias de cientos de niños argentinos, con una donación de sobras de comida en lugar de impulsar medidas serias y razonables, que en los hechos y no en las palabras, reviertan la brutal enajenación de los recursos naturales del paÃs que se realizó en la década del 90.
Todo lo señalado sucede mientras la sociedad, en su conjunto, reclama la urgente necesidad de implementar medidas, que dentro de una economÃa de trabajo, producción e inclusión, se revierta el avance de la pobreza mediante una más justa distribución de la riqueza nacional.
Fuente: LU17
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