
Más de la mitad del territorio de la Argentina recibe una irradiación solar media anual superior a 3,5 kilowatt/hora por metro cuadrado -kwh/m2-, y en 2019, según la CompañÃa Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, Cammesa, el 1,1% de la energÃa de la Argentina fue solar. Diferentes proyectos demuestran cómo este recurso puede cambiar radicalmente la vida a las poblaciones que están aisladas de la red eléctrica nacional.
MarÃa Clara tiene sus puertas abiertas a toda la comunidad del pueblo, que está conformado por 13 familias que se dedican a la pequeña ganaderÃa. Los docentes deben viajar entre cuatro y 10 horas para llegar allÃ, y siete alumnos duermen en el albergue anexo de la escuela, además de tomar en ese lugar las cuatro comidas diarias.
MarÃa Elena recuerda cómo, antes de la puesta en marcha de la planta de paneles solares, después de despedir a los chicos que dormÃan en el albergue, se retiraba muy angustiada por las bajas temperaturas que allà reinaban. "Las habitaciones eran heladeras", cuenta. "No podÃa conseguir la salamandra, y si la conseguÃa, únicamente nos daban la leña para cocinar", explica. A esto le seguÃa acompañar en completa penumbra al resto de los chicos a sus hogares, con la luz de las estrellas como única guÃa... o con algún celular si es que tenÃan alguno a mano.
El plan Pueblos Solares, de la Empresa Jujeña de Sistemas Energéticos Dispersos (Ejsedsa), comenzó en enero de 2019 con la puesta en servicio de la Central "Olaroz Chico". En abril se puso en marcha una central con tecnologÃa similar pero de menor potencia en La Ciénaga; en mayo, la tercera central fotovoltaica en El Angosto.
"Este proyecto involucra a todos los pueblos aislados de las redes eléctricas, cuya interconexión resulta imposible por las condiciones geográficas y ambientales, o la distancia y tamaño", cuenta el director de Ejsedsa, Miguel Quispe Reyes. El objetivo de este plan es cambiar el modelo térmico existente y pasar a otro fotovoltaico autónomo, con un sistema de almacenaje de energÃa que haga posible la nivelación del servicio entre un usuario rural y uno urbano.
Entre los beneficios que trajo el parque solar, MarÃa Elena menciona la conexión wifi, lo que les permite "una cercanÃa a la cultura" y no sentirse tan solos y alejados. También el alumbrado que hay en el patio, gracias al cual esta escuela, que tiene jornada extendida, planea dar clases de zumba y organizar torneos de fútbol mixto, además de hacer uso de este espacio para actos escolares y todo tipo de talleres "que sean atractivos y lleven a la reflexión", cuenta entusiasmada MarÃa Elena.
El Proyecto de EnergÃas Renovables en Mercados Rurales (Permer) es un programa de energización rural y su objetivo es brindar un suministro de energÃa eléctrica y térmica confiable y en forma sostenida a las zonas rurales aisladas, a partir de la utilización de fuentes de generación renovables. Se inició en 1999 y ahora está en la segunda fase.
En tanto, "Micro redes" funciona en el marco del programa "Acceso universal" del Permer, que busca llegar a los hogares que utilizan para la iluminación de sus casas mecheros a kerosene o gasoil, velas, linternas a pila y, en una proporción menor, garrafas de gas. Carecen de energÃa para acceder a soluciones de comunicación, como radios FM y teléfonos celulares, y se engloban en lo que se conoce como "indigencia eléctrica".
Bajo el paraguas de este subproyecto, el organismo estableció un contrato marco para la provisión de hasta 120.000 kits domiciliarios y contrató servicios de instalación para más de 30.000 hogares en ocho provincias. A la fecha, ya se realizaron más de 11.000 instalaciones domiciliarias.
Actualmente, el excoordinador de Permer, Marc Benhamou, está colaborando en el traspaso del proyecto que hasta el momento no tiene ningún marco institucional; la subsecretarÃa de EnergÃa Renovable y Eficiencia Energética fue disuelta y la dirección de renovables continúa acéfala.(...)
Fuente: La Nación
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