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El sector minero busca cerrar nuevos acuerdos en un año de crisis

22/05/2009 | ARGENTINA | Minería | 482 lecturas | 331 Votos




Este no será un año más para la minería argentina. Acostumbrada a financiar sus inversiones de alto riesgo con dinero bursátil, las compañías sintieron fuerte el derrumbe de las principales bolsas del planeta. En el país, eso se tradujo en una reducción de la actividad, sobre todo a nivel exploratorio. Sin embargo, parece haber consenso en el sector en cuanto a que la situación se revertirá para el mediano plazo.


“Si bien la industria sufrió un fuerte cimbronazo por el colapso de los mercados, a medida que las bolsas recobren su valor, la minería retomará la senda del crecimiento, porque involucra inversiones genuinas, alejadas de la especulación que nos llevó a este escenario críticoâ€, confía Ricardo Martínez, Presidente de la Cámara Minera de San Juan, en diálogo con El Inversor Energético & Minero.


Aunque la crisis cambió el ánimo en el mundo de los negocios mineros, no frenó algunos grandes anuncios para la primera mitad del año. El primer cuatrimestre, por caso, estará signado por la puesta en marcha de varios proyectos. Entre ellos, Gualcamayo, una mina de oro en San Juan, Manantial Espejo, un yacimiento argentífero en Santa Cruz, Pirquitas, otro importante depósito de plata, estaño y zinc en Jujuy, y Sierra Grande, un reservorio de hierro en Río Negro, que elevarán la producción nacional de metales.


Para la concreción o potenciación de esos emprendimientos se invirtieron u$s760 millones. Muchos actores del sector reconocen esos anuncios como un valioso aliciente. Pero también aclaran, como José Sinner, Secretario de Minería de Catamarca, que el escenario internacional (caracterizado por la falta de crédito y la fuerte caída en los precios de la mayoría de los minerales, salvo el oro y la plata) obligará a aplicar medidas excepcionales para mantener la actividad.


“Algunos países ya están tomando cartas en el asunto. Chile, por ejemplo, redujo la presión tributaria sobre los proyectos mineros a modo de incentivo para que las empresas mantengan su planes de trabajoâ€, explica el funcionario.


EN STAND BY


La retracción del precio de los metales, sobre todo del cobre, obligó a las mineras a revisar sus proyectos de inversión. Algunos, incluso, fueron frenados. Es el caso de Agua Rica, de la canadiense Yamana Gold, que en marzo anunció la suspensión de las obras. Desde la empresa argumentaron que la caída de los precios vuelve inviable económicamente la explotación del enorme reservorio de cobre porfídico en Catamarca.


“El proyecto fue factibilizado con un valor de u$s 2,50 por libra de cobre, que hoy no supera los u$s 1,80. Los números no cierranâ€, resumieron desde la compañía, sin hacer alusión al incremento de las retenciones decretado por el Gobierno a fines de 2007, otro elemento que crispó el humor de las mineras.


Agua Rica no fue el único emprendimiento que entró en stand by, pero sí el más grande. Una decena de proyectos exploratorios también quedaron relegados. “Al estar cerradas las vías tradicionales de financiamiento, muchas junior no pueden continuar sus trabajos. Algunas, incluso, abandonaron el país y otras pusieron en venta sus activosâ€, advierte Julio Ríos Gómez, titular del Grupo de Empresas Mineras Explotadoras de la República Argentina (GEMERA).


La compra de Casposo por parte de la australiana Troy Resources, que pagó más de $70 millones a Intrepid (Canadá) para quedarse con el proyecto de oro en San Juan, es una muestra de esa tendencia. “Probablemente veamos varias de estas operaciones en el futuro. Las mineras que tengan acceso a liquidez intentarán quedarse a precio barato con proyectos metalíferosâ€, explica el directivo.


A decir de Ricardo Salas, Secretario de Minería y Recursos Energéticos de Salta, mientras que las junior seguramente deberán extremar su inteligencia para captar nuevas inversiones que las ayuden a continuar con sus iniciativas, las grandes mineras continuarán con sus trabajos exploratorios de mayor interés, sobre todo con los que poseen estudios en la etapa de prefactibilidad para los minerales que demanda el mercado actual.


“En mi provincia, la crisis podría postergar o reducir la continuidad de las exploraciones profundas en busca de metales que disminuyeron notablemente su valor. Estimo que esa reducción no alcanzará a los proyectos de oro, plata y litio que se encuentran en avanzado estudio, los cuales podrían entrar en producción durante los próximos tres añosâ€, vaticina en diálogo con este medio.


RECLAMOS IMPOSITIVOS


A pocas semanas de la realización de la convención Arminera y de la celebración del Día de la Minería, desde la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) derrochan optimismo. “Pese a la crisis financiera, el país se encuentra en la mira de las grandes operadoras mineras, tal como lo comprobé durante mi participación en la última convención mundial Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), en Torontoâ€, resalta Manuel Benítez, presidente de la entidad y de la empresa estatal YMAD.


Según sus palabras, la Argentina debe facilitar el arribo de esos capitales extranjeros interesados en el potencial geológico local. “No podemos prescindir de la minería como motor económico, tal cual es concebida por las naciones centrales. Se trata, además, del sector que más aporta a la recaudación del Impuesto a las Ganancias, con un 17% del total nacionalâ€, añade.


A tono con esa idea, Ríos Gómez agrega que hay que tratar de recuperar las expectativas de inversión que se fueron erosionando en los últimos años. “Según las proyecciones, el sector vivirá un momento de transición hasta, por lo menos, el año que viene. Tenemos que aprovechar este tiempo para buscar consensos entre todas las partes involucradas y fijarnos objetivos específicosâ€, precisa.


Otra de las cuestiones que preocupa a la industria es la incertidumbre impositiva. La minería gozaba de estabilidad fiscal por 30 años, según lo establecido por la ley en 1994. Sin embargo, ese beneficio se terminó a fines de 2007, cuando el Gobierno incrementó entre un 5 y un 10% las retenciones a la exportación de metales. Según Sinner, la administración que dirige Cristina Fernández de Kirchner debería reducir el paquete tributario que pesa para las mineras. Y pone como ejemplo el caso de Chile, que redujo impuestos para morigerar el efecto de la crisis sobre la economía del sector.


“Las cargas fiscales que pagan las mineras del otro lado de la Cordillera representan entre un 35 y un 36% del producto de cada proyecto, mientras que en la Argentina ese porcentaje oscila en torno a un 38% (35% de Impuesto a la Ganancias y 3% de regalías), más la incidencia de los derechos a la exportación (que implican 5 ó 6 puntos más), con lo cual el total no baja del 44%â€, detalla el funcionario.


DEUDAS PENDIENTES


Para Martínez, la Argentina debe aprovechar este difuso panorama económico que obliga a las mineras a profesar extrema cautela a la hora de invertir, para realizar deberes internos. La prioridad –subraya- es consensuar una política minera común para todo el territorio nacional.


“No puede ser que en los últimos años siete u ocho provincias hayan dictado leyes antimineras cuando aún está vigente el Pacto Federal por la Minería, aprobado en 1995, que establece que el desarrollo de la actividad debe ser una política de Estadoâ€, cuestiona el ejecutivo sanjuanino.


A su entender, la Secretaría de Minería, dirigida por Jorge Mayoral, debería tomar cartas en el asunto e invitar a debatir seriamente una posición conjunta. “De lo contrario, continuará sucediendo lo que acontece en la actualidad: el país seguirá perdiendo la confianza de los inversores cada vez que a una provincia se le ocurra actuar intempestivamente y prohibir la minería. Es poco serioâ€, lamenta.


De acuerdo con Martín Sánchez, Director de Minería y Recursos Energéticos de Jujuy, combatir los vacíos legales y las inconsistencias a escala nacional constituye una tarea pendiente, cuya materialización debe llevarse a cabo cuanto antes. A diferencia de otros procesos industriales, señala que el trabajo minero se caracteriza por su naturaleza invasiva, ya que implica que los productores intervengan sobre propiedades de terceros.


En base a ello, considera que el debate sobre la concatenación de los derechos adjudicatarios ya no puede postergarse más. “En todo el mundo se ha determinado oportunamente cómo evitar confrontaciones de esa índole. Hoy es momento de analizar qué perfil utilizaremos aquí, teniendo en cuenta que la minería constituye una fuente única de riqueza y empleo en muchos puntos del país, donde no hay ninguna otra actividad productiva por desarrollarâ€, indica.


MAYOR UNIDAD


Una de las industrias mineras que más polémicas desata en todo el país es la uranífera. A fin de ampliar la información disponible sobre ese tipo de explotación, durante el transcurso de 2009 se creará una cámara sectorial.


En palabras de Larissa Pergat, Directora de Desarrollo Estratégico de Energía Mineral, subsidiaria de la canadiense Calypso Uranium, muchas mineras que buscan uranio se encuentran emplazadas en zonas distantes entre sí, por lo que contar con una entidad que las agrupe sería un buen modo de facilitar su comunicación.


“Asimismo, también se apuntaría a concentrar esfuerzos junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y otros organismos que regulan la actividad para difundir correctamente todo lo referido a su desarrolloâ€, adelanta en diálogo con este medio. Desde su perspectiva, mucha gente desea obtener información científica sobre el tema y no versiones provenientes de determinados ámbitos basadas en exageraciones o distorsiones de la verdad. “Nuestra intención es contribuir con ese afán de conocimiento verídicoâ€, asegura.


Para Salas, dejar en claro de forma práctica cuál es el beneficio y el efecto multiplicador que aporta la minería en sus distintas etapas y evitar que el desconocimiento del marco normativo por parte de la población sea usado por activistas, constituye una cuestión clave de cara al futuro del sector. “Asimismo, debemos dar la seguridad jurídica suficiente que requieren los proyectos a largo plazo, para poder consolidar la radicación de capitales, lo que no es otra cosa que respetar el marco legal vigente, considerado uno de los más modernos en el mundoâ€, agrega.


LA CUESTION AMBIENTAL


Otra preocupación latente en la industria minera radica en las manifestaciones de rechazo social a la actividad, en base a criterios ambientalistas. Para contrarrestar la tendencia, algunas gobernaciones pusieron en marcha exhaustivos controles sobre el sector.


Un caso paradigmático es el de Neuquén, donde se acaban de aplicar varias medidas tendientes a fortalecer el monitoreo del Estado sobre el segmento, tales como la extensión de las Declaraciones de Impacto Ambiental y la creación de una oficina de Auditoría Permanente Minero-Ambiental.


A decir de Carlos Portilla, Director Provincial de la Subsecretaría de Minería de esa provincia, la idea es afianzar el diálogo entre los distintos actores, haciendo valer los derechos de los pueblos autóctonos en cuanto a su calidad de superficiarios, siempre bajo la premisa de impulsar el desarrollo armónico de la actividad.


“Gracias a las nuevas reglamentaciones, Neuquén ofrece mayores garantías a toda la sociedad de un exhaustivo control de la industria y amplía las oportunidades para que las firmas a punto de desempeñarse en un área que presenta pasivos ambientales ejecuten acciones en pos de reparar los daños registrados en el ecosistemaâ€, apunta.

Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero

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