
El gobierno deberá acudir al mecanismo de insistencia ante el Senado para intentar reponer la propuesta. Las principales crÃticas esgrimidas por los congresistas opositores para justificar su voto en contra fueron que el cuerpo legal no hace una distinción entre las grandes empresas y la pequeña y mediana minerÃa al momento de definir estándares de seguridad y establecer sanciones a quienes incumplan la normativa. Además, se consideraron “insuficientes†los recursos asignados y el número de funcionarios destinados a fiscalizar las labores mineras. El rechazo del proyecto posterga resolver los severos cuestionamientos que surgieron a partir de la investigación posterior al accidente que en 2010 dejó atrapados a 33 operarios en un pique de la Región de Atacama.
Ese episodio puso en evidencia las precarias medidas de seguridad con las que contaban esos trabajadores y la escasa capacidad de fiscalización que tenÃan los organismos del Estado encargados de cumplir dicha función. La ley debe establecer estándares mÃnimos de seguridad que sean aplicables a toda faena minera, cualquiera sea el tamaño o capacidad de la empresa que la desarrolla, evitando cargas injustificadas que impidan el desarrollo de este sector. Por encima de esos mÃnimos, que resguarden siempre la integridad fÃsica de los trabajadores, pueden fijarse estándares más exigentes cuando la complejidad o riesgo de las faenas lo amerite, lo que permite compatibilizar la viabilidad económica de la pequeña y mediana minerÃa con la solución de los problemas de seguridad ya descritos.
Fuente: La Tercera
1806 lecturas | Ver más notas de la sección Seguridad