
Esto significa que se mantienen de forma estable por debajo de 100 grados centÃgrados las vasijas de presión que alojan el núcleo del reactor, según confirma el primer ministro Yoshihiko Noda, quien da por cerrada la segunda fase de la "hoja de ruta" para controlar la crisis.
Noda ha afirmado en rueda de prensa que resolver la crisis en Fukushima es "un desafÃo para Japón y para toda la Humanidad" y asegura que trabajarán para descontaminar la zona a fin de que los más de 80.000 evacuados puedan regresar a sus casas.
"Con esto ha concluido la segunda fase, pero no significa que el problema nuclear esté resuelto", ha aseverado. El primer ministro ha pedido perdón "a la población de Fukushima, a Japón y al mundo" por el accidente en la central nuclear a raÃz del devastador tsunami del 11 de marzo. Además, el dirigente nipón asegura que, ahora el Gobierno se centra en la hoja de ruta para desmantelar los reactores, un proceso que según los expertos puede prolongarse hasta cuatro décadas, y ha detallado que un equipo especial de 200 miembros comenzará en enero los preparativos para la descontaminación en torno a la central.
Otros 200 se les unirán en abril y para entonces, se espera que 30.000 obreros estén trabajando en las tareas de limpieza. Noda ha insistido además en que las autoridades están atentas a los niveles de radiactividad en la zona y a la salud de los residentes, especialmente los niños, con chequeos médicos y miles de dosÃmetros para mediar la radiación en distintas áreas. Continuarán los exámenes sobre la radioactividad de los alimentos de la provincia de Fukushima, donde en las últimas semanas se ha prohibido la comercialización de arroz de más de 4.500 granjas tras detectarse niveles excesivos de cesio.
Los estudios publicados hasta el momento son poco halagüeños; un reciente estudio de la Universidad de Medicina de Fukushima efectuado sobre 1.700 residentes mostraba que la mitad habÃa recibido en cuatro meses una radiactividad de más de un milisievert, el máximo anual recomendado. El accidente ha provocado un desplome de precios en el mercado alimentario que también ha afectado a los pescadores. Además de perder infraestructuras y equipos a causa del tsunami, este sector afronta la contaminación de las aguas costeras a causa de las filtraciones y vertidos desde la planta.
Fuente: EFE
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