En esa dirección, destaca que un 50% del territorio salteño está compuesto por zonas montañosas poco desarrolladas que poseen un alto potencial minero. A criterio de Ricardo Salas, Secretario de Minería y Recursos Energéticos de Salta, la provincia norteña posee una variedad de recursos suficientemente amplia como para contar con una industria minera más diversificada que la actual.
No obstante, considera que el presente de la actividad es altamente promisorio, incluso, pese a la difícil situación del mercado internacional de capitales. “El año pasado, la extracción tradicional de minerales no metalíferos en territorio salteño creció alrededor de un 10,2%, con un pico de 19,6% en el caso de los boratos.
Asimismo, incrementamos un 20% la superficie concedida para la exploración y explotación, por lo que se alcanzó un total de 2.588.724 hectáreas (de las cuales 1.313.867 correspondieron a 215 permisos temporarios para cateos, 1.266.262 a 1.179 concesiones de minas metalíferas y no metalíferas, 8.132 a 351 canteras y 462 a 10 establecimientos fijos para la extracción de oro aluvional)”, puntualiza el funcionario en diálogo con este medio.
Según sus palabras, la plena aplicación de la legislación vigente ha permitido liberar áreas de investigación geológico-minera y zonas de cateos, en una superficie que supera las 400.000 hectáreas.
“Además, incorporamos nuevos pedidos mineros por 38 cateos, 128 solicitudes de minas y 39 canteras, lo cual demuestra el fuerte interés de los inversores del sector por nuestra provincia”, asegura. En su opinión, generar la diversificación productiva de la industria minera provincial constituye un objetivo clave para su gestión.
“También apuntamos a conciliar los intereses empresariales con los del Estado y las comunidades, difundir de manera clara los beneficios de la actividad y su importancia social, fomentar la participación ciudadana en el segmento, optimizar el racional aprovechamiento de los recursos mediante una adecuada estructura de control, modernizar el registro catastral minero-ambiental y prevenir y mitigar los riesgos geológicos, entre otras metas”, enumera.
Por otro lado, para el corto plazo, proyecta dar inicio a la confección de las cartas geológicas mineras de todos los departamentos de la provincia y sus municipios, a fin de incrementar la información disponible y perfeccionar el delineado de las estrategias de desarrollo.
TERRITORIO VIRGEN
A lo largo y ancho de sus 155.488 km2 de superficie, Salta alberga extensas y variadas condiciones geológicas y ambientales aptas para llevar a cabo diversas actividades productivas. “Más de un 50% de nuestro territorio corresponde a zonas de montañas dotadas de una amplia infraestructura vial y energética que poseen un importante potencial minero metalífero, no metalífero y de rocas de aplicación”.
“Esas áreas están aún a la espera de inversiones de capital y de aplicación de modernas tecnologías para su desarrollo”, asevera Salas. En ese sentido, resalta que en el territorio cordillerano salteño la confluencia de la Faja Andina de pórfidos de cobre y oro de Chile, de la Faja Metalífera de Bolivia y de un diversificado ambiente geológico pone de manifiesto el potencial existente para el alumbramiento de nuevos yacimientos.
“Esas ventajas naturales seguirán estando acompañadas por una clara estabilidad política e institucional y por una plena seguridad jurídica sobre los derechos mineros para fortalecer la relación Estado-empresa en el sector”, indica.
A su entender, la minería salteña no sólo abarca a los recursos metalíferos y no metalíferos sino que presenta grandes oportunidades en la explotación de minerales industriales y rocas de aplicación, nichos en los que las necesidades de capitales son menores y pueden satisfacer una creciente demanda en base a lo establecido, a nivel federal, sobre su uso en las obras públicas y los planes de vivienda.
“Apuntaremos a fomentar las investigaciones sobre la importancia de los minerales industriales, tanto para la recuperación de la capacidad productiva de algunos suelos como para garantizar el reemplazo de importaciones de grandes volúmenes de fertilizantes.
También apostaremos fuertemente -en conjunto con la Secretaría de Minería de la Nación- por el desarrollo de la minería social y artesanal que evidencia el esfuerzo y la creatividad de las personas, como es el caso del corte, tallado y pulido de rocas destinadas a los mercados interno y externo de artesanías”, concluye.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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