Chijchi, Pando y Rosapata Huancarani habrían quedado sin agua porque el río que les proveía del líquido elemento ahora beneficia a Corocoro, según autoridades del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) y constatada por una periodista de radio Erbol. El reporte señala que el desvío fue realizado a la altura de la comunidad Cicuipata en el Jacha Suyu Pakajaqi. Los campesinos de las tres comunidades señalan que el río fue desviado sin su consentimiento respectivo.
El Director de Minería del Ministerio de Minería, Freddy Beltrán, informó a La Razón que la denuncia no es cierta y que el yacimiento cuprífero se provee del agua de una antigua toma que está en la parte alta de Corocoro. “El agua se suministra por cañería de una toma que viene desde hace más de 50 años. Además, todos estos años, el agua sirve a la población, a un cuartel y al ingenio de cobre”, añadió.
Los mismos campesinos, dice Erbol, denuncian que la producción de cátodos de cobre contamina sus aguas en el área y protestaron por la rápida emisión de una ficha ambiental, sin efectuar los estudios respectivos. Al respecto, Beltrán afirmó que “el proyecto de Corocoro es de remediación ambiental. Ya sin el proyecto había contaminación y ahora con el proyecto ya no hay contaminación, porque ya se están tratando las colas y desmontes que estaban a la intemperie y que contaminaba”.
Afirmó que la denuncia de los campesinos es “de mala intención, ya que (Corocoro) tiene un dique de colas y antes no había”. La comisión de las autoridades del Jacha Suyu Pakajaqi denunció que fue correteada en medio de dinamitas por los mineros de la planta de Corocoro, que impidieron la inspección ambiental in situ de ese centro minero.
Fuente: Hidrocarburos Bolivia
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