De acuerdo con la última edición de Estrategias Corporativas de Exploración, informe que anualmente elabora el Metal Economics Group (MEG), 2009 pondrá fin al boom de las empresas junior, muchas de las cuales deberán vender sus proyectos a las grandes mineras. Luego de un lustro de rápido crecimiento en sus presupuestos exploratorios a escala global (que se elevaron, en promedio, un 55%), durante 2008 la suba registrada por ese tipo de compañías fue de sólo un 16% interanual, hasta los 6.100 millones de dólares.
Combinada con un aumento en los desembolsos de las major, esa desaceleración expansiva redujo a menos de un 50% la participación de las junior en el total del negocio exploratorio mundial. En base al reporte, las pequeñas mineras seguramente alcanzaron sus máximos niveles presupuestarios en 2008, ya que el sombrío panorama de los mercados, el desplome de los precios de los commodities y la falta de acceso al financiamiento se harán notar claramente en el balance de 2009.
“La dependencia de las junior del levantamiento de capital accionario (equity financing) para financiar sus exploraciones, las convierte en uno de los actores más volátiles de la industria”, indica el trabajo. A decir de Jason Goulden, Vicepresidente de Investigación del MEG, las empresas de menor envergadura se han quedado sin fondos, pero varias de ellas siguen teniendo entre sus manos proyectos atractivos.
“Las mismas podrían convertirse en un objeto de deseo para compañías mayores. En esta crisis, las mineras con dinero estarán en condiciones de adquirir, a precios muy razonables, emprendimientos interesantes que hace un par de años les hubieran costado mucho más”, aseguró.
A su entender, si bien ya se han visto algunas operaciones que ilustran esa tendencia, en el futuro se observarán muchos más ejemplos. “Actualmente las major están revisando sus iniciativas en marcha y analizando la compra de otras, a fin de recuperar rápidamente lo invertido y obtener una utilidad adicional”, puntualizó.
REALIDAD LOCAL
La Argentina no se encuentra ajena al panorama descripto en el informe del MEG. De hecho, sus predicciones ya se están cumpliendo a nivel local. “Al estar cerradas las vías tradicionales de financiamiento, muchas junior no pueden continuar sus trabajos. Algunas, incluso, abandonaron el país y otras pusieron en venta sus activos”, señaló Julio Ríos Gómez, titular del Grupo de Empresas Mineras Explotadoras de la República Argentina (GEMERA).
En ese sentido, se destaca la compra de Casposo por parte de la australiana Troy Resources, que pagó más de 70 millones de pesos a la canadiense Intrepid, para quedarse con el proyecto de oro sanjuanino.
Para Ricardo Salas, Secretario de Minería y Recursos Energéticos de Salta, mientras que las junior deberán extremar su inteligencia para captar nuevas inversiones que las ayuden a proseguir sus activos, las grandes mineras continuarán sin tantas dificultades con sus trabajos exploratorios de mayor interés.
“Sobre todo, con los que poseen estudios en la etapa de prefactibilidad para los minerales que demanda el mercado actual”, añadió. Según el MEG, las major son las empresas que tienen un ingreso anual de más de 500 millones de dólares, lo que significa que poseen una capacidad suficiente como para desarrollar una mina propia de tamaño relevante.
Las intermedias, en tanto, cuentan con un ingreso de entre 50 y 500 millones de dólares por año. Por último, las junior son las firmas cuya base para financiar la exploración -más que la explotación- proviene del equity financing, independientemente de que sus ingresos anuales sean inferiores a los 50 millones de la divisa norteamericana.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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