
El encargado de las charlas fue el ingeniero electrónico Néstor Eduardo Ruiz de Gyrodata recibido de la Universidad de Buenos Aires, quien planificó las trayectorias de los primeros pozos horizontales perforados en Argentina y estuvo involucrado en el Plan C de rescate de los mineros de Chile en 2010.
Una de las disertaciones que presentó, fue sobre el “Posicionamiento de pozos, control de calidad y modelo de error”, el cual “es un tema muy importante en la industria, sobre todo a medida que empiezan a haber pozos cada vez más cerca, en donde el error que se pueda cometer en las mediciones y en el caso de tener un pozo cercano, puede llevar a una colisión con efectos considerables”, remarcó Ruiz.
A su vez, el ingeniero consideró que se mostraron todos los errores que ocurren, los controles de calidad que son necesarios hacer, y las prácticas para producir una mejor estimación de dónde está ubicado el pozo. La precisión al momento de realizar la perforación y los controles exactos, logran evitar posibles errores. De manera que se puede ofrecer la seguridad necesaria para trabajar incluso en proximidad a las áreas urbanas.
“Desde el punto de vista técnico, existe la tecnología necesaria para hacer las cosas con seguridad, siempre y cuando haya un apoyo adecuado de todas las partes. Desde las técnicas es posible”, aseguró Ruiz, quien sostuvo la importancia de contar con los registros direccionales, medir un pozo con precisión y tener planes de contingencia para saber qué hacer en el caso de algún problema.
INDUSTRIA PETROLERA PARA EL RESCATE DE LOS 33 MINEROS EN CHILE
Ruiz participó de forma activa en el denominado “Plan C”, que consistió en una de las alternativas destinadas al rescate de los mineros que habían quedado atrapados mientras trabajaban en Chile. “Para ese pozo estuvimos con otras compañías e invitados por ENAP a participar del proyecto. En ese caso nosotros hacíamos la medición y se llegó a 550 mts. de los 600 mts., porque el plan por el que salieron los mineros fue el Plan B. Sin embargo, estuvimos durante todo ese tiempo perforando ese pozo y éramos la segunda alternativa en el caso de que no salieran por ese pozo”, recordó Ruiz.
Para ese caso, se realizó una perforación dirigida con técnicas de perforación de la industria petrolera, debido a que dos de los pozos realizados para el rescate, fueron con la técnica de perforación de las compañías mineras, que por el sistema de perforación que tienen, es mucho más lento que el caso de la perforación direccional en la industria del petróleo.
“Normalmente, un pozo de 600 mts. en la industria del petróleo se perfora en 4 días y nosotros pasamos más de 45 días y recién tuvimos 550 mts., porque las condiciones de perforación de ese lugar eran bastante complicadas en cuanto al diámetro”, explicó el ingeniero.
A su vez, el profesional detalló que perforaron con aire y “entonces se tuvo que hacer otra curva de ajustes de todo el equipo, hubo una serie de inconvenientes para que todo funcionara como normalmente ocurre. No solo eso, sino que era parte del desafío del proyecto”, concluyó.
Fuente: Diariamente Neuquén
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