
En Mendoza, actualmente, no existen explotaciones mineras de primera y segunda categorÃa. Sin embargo, tres son los proyectos que más han avanzado en la etapa de exploración y algunos ya cuentan con el visto bueno para el otro paso, que es la explotación.
Según la magnitud y la inversión de cada emprendimiento, los proyectos más ambiciosos que avanzan a lo largo de la cordillera mendocina son los de Potasio RÃo Colorado, para la extracción de sales de potasio en Malargüe, el de San Jorge, en Uspallata, para la explotación de cobre y subproducto del oro, y la reactivación de la mina de uranio de Huemul, ubicada también en el sur mendocino.
Se estima que las inversiones que generarán sólo los emprendimientos de Potasio y San Jorge, en su etapa de construcción, rondarán los U$S 3.300 millones con la generación de 5.000 puestos de trabajo en forma directa.
Hasta ahora, el Gobierno, ahogado en materia financiera, se ha mostrado a favor de la instalación de estas empresas, que le darán un reflujo de divisas para levantar la alicaÃda economÃa provincial y el empleo, teniendo en cuenta el franco retroceso que vive el sector petrolero en la provincia.
PUNTA DE LANZA
El proyecto minero no metalÃfero Potasio RÃo Colorado (PRC) es el más avanzado de estos grandes emprendimientos. Después de tres años, el mismo ya cuenta con la declaración de impacto ambiental (DIA) que autoriza las etapas de construcción y producción de la planta, que se propone extraer sales de potasio, un poderoso fertilizante natural muy utilizado en la agricultura del paÃs y el mundo.
Con esta declaración, la empresa propietaria del proyecto, Vale do Rio Doce (se lo compró a RÃo Tinto en enero de este año) ya está en condiciones de iniciar la construcción de la mina que demandará, de arrancar ahora, unos tres años de trabajo. Con la mina de potasio en Malargüe en pleno funcionamiento, Mendoza contará con el mayor proyecto de potasio del hemisferio Sur.
Se calcula que 2,4 millones de toneladas de potasio por año serán extraÃdas en los primeros años de explotación de la mina y 4,2 millones de toneladas anuales esperan extraer, en plena producción, lo que será para el 2020. Hoy, el potasio ronda en el mercado mundial a U$S 650 la tonelada, por lo que en un año, Vale, la empresa brasileña a cargo del proyecto, tendrá ventas por unos U$S 1.560 millones.
La vida útil de la mina con recursos medidos es para 50 años (y proyectados para otros 50 años más). El impacto económico que generará la mina entre pago de insumos, servicios y salarios será de U$S 168 millones anuales. Se calcula que U$S 120 millones anuales ($464,4 millones al tipo de cambio actual, casi la mitad de todo lo que recaudó Mendoza por Ingresos Brutos en 2008) será lo que generará la mina de ingresos fiscales directos (impuestos, tasas, contribuciones, retenciones y regalÃas) para la provincia.
La inversión inicial rondará los U$S 3.000 millones. En su etapa de construcción, esto es infraestructura de la mina, terminal portuaria y ferrocarril, generará 800 empleos directos y 14.900 empleos indirectos. Una vez construida la infraestructura de la mina en Malargüe, contará con 850 trabajadores directos y 10.900 empleados de manera indirecta. La declaración de impacto ambiental de la mina Potasio RÃo Colorado, que dio a conocer el Gobierno provincial en los últimos dÃas, tiene 109 condicionantes sobre los que debe responder la empresa.
Lo novedoso de la Declaración de Impacto Ambiental que se le dio a Vale, es que se la obliga a formar un “Fondo de Desarrollo Socio-Ambientalâ€, para el que deberá aportar U$S 12 millones en los tres años que demandará la construcción de la mina, más el 1% de la facturación bruta total, una vez terminada. Este dinero será aparte del 3% de regalÃas que, por ley, debe pagar el proyecto.
Con todo este dinero se financiará la construcción, ampliación y mejoramiento de infraestructura básica (escuelas, hospitales, viviendas, caminos, energÃa, riego) para el desarrollo social y económico de la región, explicó Alberto Gurruchaga, Jefe de Gabinete de la SecretarÃa de Medio Ambiente. La declaración también obliga a la empresa a que, no menos del 75% de su personal total contratado, sea de Mendoza.
Pero hay otros puntos de peso por resolver, como es la “factibilidad energéticaâ€, para llevar adelante el emprendimiento. La cuestión energética en la actual coyuntura no es un dato menor, ya que, para avanzar el proyecto, todavÃa necesita un permiso de la SecretarÃa de EnergÃa de la Nación y el gran interrogante es si el paÃs tendrá gas suficiente como para abastecer a esta mina que necesita cerca de 1 millón de metros cúbicos diarios para producir sales de potasio.
Esto es casi un tercio de todo el gas que Argentina importa de Bolivia. Por lo pronto, se sabe que Vale deberá negociar esto en forma directa con las proveedoras a boca de pozo y que las otras fuentes de energÃa necesarias ya estarÃan garantizadas, ya que la lÃnea Comahue - Cuyo servirÃa para abastecer de electricidad al proyecto.
PROYECTO METALÃFERO
Ubicada a 45 kilómetros al norte de Uspallata, sobre la ruta provincia 149 que la une con la localidad sanjuanina de Barreal, San Jorge tiene previsto explotar en la zona unas 40.000 toneladas de cobre y la misma cantidad en onzas de oro anuales. Mientras que 10.000 hectáreas será la superficie afectada por la planta, dentro de las 120 mil hectáreas en Estancia El Yalguaráz.
La inversión inicial de este emprendimiento será de unos U$S 277 millones y tendrá 16 años de vida útil y unos 24 meses de construcción. Cerca de U$S 756 millones es el aporte del emprendimiento, entre impuestos y regalÃas, mientras esté operando con unos U$S 22,9 millones de flujo de caja anual, según proyecciones de la empresa. Desde Coro Mining, la firma canadiense a cargo del proyecto, afirmaron que, tanto en su etapa de construcción como explotación, San Jorge generará un cúmulo de beneficios impositivos y de desarrollo económico para Mendoza y, en especial, para Uspallata.
Según cálculos de la empresa, 3.900 son los puestos de trabajo que promete generar San Jorge durante 2 años de construcción de la planta y 1.900 serÃan los empleos permanentes para los 16 años de explotación. “Lo que nosotros produzcamos en los 16 años de vida del proyecto equivalen a un año de Veladero. Es un emprendimiento mediano a pequeño pero el nivel de inversiones es muy alto.â€
“De hecho, San Jorge se ubica como la segunda inversión más importante de la provincia después de Potasio RÃo Coloradoâ€, sostuvo Fabián Gregorio, Presidente de San Jorge. Para Gregorio, durante los 16 años de explotación se prevé extraer 640 mil toneladas de cobre. “El otro aspecto que tenemos que tener en cuenta es que, durante la vida de la misma, hay que gastar en bienes y servicios locales para su funcionamiento y, en el caso de San Jorge, vamos a tener que invertir entre U$S 48 y U$S 60 millones anualesâ€.
El proyecto está en pleno procedimiento de evaluación de impacto ambiental y lo que preocupa a organizaciones ambientales y a la oposición es la cantidad de agua que utilizará este emprendimiento cuando esté en ejecución. El Consejo Provincial de Ambiente y la ONGs ambientalista Oikos cuestionan que aún la empresa no ha presentado informes técnicos cientÃficos de la posibilidad o no de afectación, no sólo de las aguas superficiales, sino también de las subterráneas.
Para estas organizaciones, falta certeza cientÃfica respecto de los estudios hidrogeológicos y también de la protección de la flora y fauna de la zona. Para Pablo Alonso, Gerente de Medio Ambiente y de Relaciones con la Comunidad de la empresa minera San Jorge, el agua “alcanza perfectamente†para el proyecto en forma superficial.
“El uso del agua es conservadora, la cantidad de agua que necesita el proceso son 141 litros y se extrae del arroyo El Tigre, que nace y muere dentro de la propiedad de la Minera San Jorgeâ€.
URANIO
El proyecto Huemul comprende 20.673 hectáreas de propiedades mineras, que cubren un área de producción de uranio histórica en Malargüe. El programa, que ya cuenta con la aprobación de la declaración de impacto ambiental para la etapa de exploración, está focalizado en una zona mineralizada de 2 kilómetros de largo, la cual abarca las tres minas subterráneas anteriormente productoras del distrito (Huemul, Agua Botada y Arroyo Seco).
AllÃ, EnergÃa Mineral subsidiaria de la minera canadiense Calypso Uranium, buscará extraer el mineral que, en algunos sectores, se encuentra en vetas superficiales y, en otros, a una profundidad aún no determinada. La inversión inicial para la etapa de exploración será de aproximadamente U$S 1 millón, que se distribuirá entre personal (en una primera etapa se tomarán 50 personas), mapeos superficiales, sondeos y excavación de pozos.
Para Daniel Guzmán, geofÃsico de EnergÃa Mineral, de cada cien proyectos que se realizan en minerÃa, uno resulta explotable. “Nosotros recién vamos por la etapa de exploración, decir que se va explotar uranio hoy en Huemul y que esto va a contaminar es salirse de contextoâ€.
La Declaración de Impacto Ambiental representa la aprobación del programa de exploración presentado por la empresa de acuerdo a las evaluaciones técnicas de las Direcciones Provinciales de Protección Ambiental y MinerÃa, de la UNCuyo, el Departamento General de Irrigación y la Municipalidad de Malargüe, debiendo ser elevada a la Legislatura provincial para su ratificación conforme con lo que establece el artÃculo 3º de la ley provincial 7.722, como condición para el inicio del programa de exploración.
Fuente: Diario Los Andes
1973 lecturas | Ver más notas de la sección MinerÃa