Pese a la virtual paralización que padece la actividad minera en la provincia, el desembarco de Cameco, una de las mineras más grandes del mundo, para participar de dos proyectos de exploración y explotación de uranio en Malargüe y San Rafael, es una buena noticia para el sector. Según El Ciudadano, la reciente operación se concretó a través de la compra del 51% de las acciones de Energía Mineral, empresa subsidiaria de Calypso Uranium, a cambio de u$s 10 millones. El interés por el potencial de los proyectos de La Pintada y Ranquil Co, junto a otros activos que tiene en Neuquén y Chubut, fue determinante para que el mayor productor de uranio del mundo pusiera su mirada en este extremo del continente. De hecho, en el sector afirman que los productos uraníferos de Cameco se utilizan para la generación de energía eléctrica en centrales nucleares de todo el planeta.
“Cameco nos va a aportar la previsibilidad a largo plazo que toda firma grande tiene y asegurarnos que todos los proyectos exploratorios que tenemos vamos a poder desarrollarlos”, comentó Guillermo Pensado, Gerente de Calypso. Otro aspecto que destaca el ejecutivo es el compromiso social que tiene la compañía canadiense con el ambiente. “Posee normas que son reconocidas en el mundo y trabajan en países con un serio control sobre la actividad, como Canadá y EE.UU.”, agrega Pensado. Un aspecto llamativo del acuerdo es que deja fuera a Huemul, un proyecto ubicado a 47 kilómetros al sureste de la ciudad de Malargüe, que ya tuvo extracción a través de tres minas subterráneas y que garantiza una gran presencia del mineral.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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