Fuerzas especiales de seguridad, provenientes de la capital riojana, rodean a los manifestantes que cuentan con el apoyo de todo un pueblo y de las autoridades locales y eclesiásticas. La orden de reprimir será un riesgo político que habrá de asumir el gobierno provincial. Los hechos pueden salpicar al gobierno nacional que apaña una política extractiva devastadora, agregó el comunicado de la UAC.
El levantamiento popular impidiendo el tránsito de los transportes mineros es de tal magnitud que los asambleístas reunidos en Alto Carrizal ven rotar a los casi 6.400 habitantes con que cuenta el pueblo al pie de los Nevados del Famatina. En la actualidad, los vehículos, con o sin insumos mineros de la empresa Osisko Mining Corporation, son interrumpidos por los activistas a escasos dos kilómetros del histórico corte de Peña Negra, que desde el año 2006 mantuvieran en plena actividad los autoconvocados contra la explotación a cielo abierto que pretende la minera Barrick Gold. Desde el primer día de este año, cientos de famatinenses se concentran cerca de la llamada Casona Pérez Méndez, en Alto Carrizal, lo que les permite contar con comunicación celular, ciertas comodidades, asistencia rápida y mejores posibilidades de permanencia.
En el corte de ruta no falta nadie, desde el intendente Ismael Bordagaray hasta el párroco Omar Quintero, quien ha declarado que "las campanas de la iglesia seguirán sonando con la ayuda de Dios". La autoconvocatoria es absoluta, tratándose del pueblo origen del actual gobernador Luis Beder Herrera. La policía local no puede intervenir al ver a sus propios familiares firmemente involucrados en la protesta, razón por la cual el gobernador recurrió a fuerzas especiales provenientes de la capital de La Rioja que en estos momentos rodean a los pobladores.
Fuente: Español UPI
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