
Sus tripulantes están prestos a cualquier eventualidad y a las 11:15 de la mañana se presenta la acción a la que los marinos están acostumbrados. El sol está radiante y el sonido alarmante de una sirena significa que hay trabajo por hacer. Los guardacostas se preparan en la estación ubicada en tierra. Se colocan el chaleco que los identifica y corren hacia la lancha que los aguarda en el pequeño muelle. Los motores encienden y la velocidad es la constante. Esto sucede cuando desde la ARC Antioquia le hacen un llamado a la estación de Guardacostas, luego de que el avión de patrulla marÃtima Caza 235 identificara embarcaciones sospechosas navegando en el Golfo. Esta vez es un simulacro, pero cotidianamente es la rutina que viven los encargados de la seguridad del puerto de Coveñas, por donde se exporta el 90% del petróleo que produce Colombia.
Desde que los guardacostas atienden el llamado, se alistan y llegan al punto de la embarcación pueden transcurrir cinco minutos. La orden de identificación impartida debe ser respondida por los tripulantes de la motonave individualizada. Si es legal prosigue, de lo contrario la acción empieza. El vaivén de las olas acompaña la persecución que se originó ante la no atención de la lancha identificada. Por mar, el bote de reacción inmediata, y por aire el helicóptero tienen circundada a la embarcación "ilegal", que en los próximos minutos será detenida e identificada. No hay escapatoria. En ocasiones, como esta, se trata de lanchas sospechosas que podrÃan ser, en determinados casos, transportadoras de cargamentos de drogas. La evaluación y reacción en esta actividad son claves. De allà se prevé el resultado que puede tener la operación. Por último el salvamento y la captura dan por terminada la persecución.
"Estas operaciones no tienen otro objetivo que el de proteger nuestros puertos y eso se refleja en el desarrollo industrial y económico de nuestra nación" dijo el vicealmirante Hernando Wills Vélez, jefe de operaciones navales de la Armada Nacional. Pero no todas terminan pacÃficamente. Muchas veces los buzos tienen que rescatar a personas que por diversas circunstancias caen al agua y entra en acción la filosofÃa de la empresa: primero la vida humana, segundo el medio ambiente, y por último, la infraestructura, que está salvaguardada por los mecanismos y la tecnologÃa utilizada por la Armada para lograr el blindaje de los terminales existentes en el paÃs.
SEGURIDAD ANTE TODO
La seguridad en el Terminal MarÃtimo de Coveñas es uno de los temas más importantes para la continuidad del almacenamiento y exportación del crudo hacia otros paÃses y continentes. El equipo conformado por la Armada Nacional, Ocensa y Ecopetrol da como resultado el aumento de la capacidad del puerto de Coveñas, el cual según Freddy de Jesús DÃaz, gerente del puerto de Ecopetrol, está a la vanguardia de los internacionales. "La Armada y Guardacostas realizan operaciones marinas y técnicas para el blindaje de la infraestructura petrolera y asà se asegura la continuidad de las operaciones" asegura DÃaz. Actualmente la empresa colombiana de petróleo está exportando un promedio de 700 mil barriles por dÃa, cifra que aumentarÃa en los próximos años teniendo en cuenta que en el terminal de Coveñas se llevan a cabo trabajos de adecuación.
EXPANSIÓN DE PUERTOS
Sin duda la apertura de nuevos mercados y compradores es una temática que en el sector industrial toma mucha fuerza, es por eso que la expansión de los puertos y terminales marÃtimos, incluyendo a Coveñas, abrirá más brechas comerciales al paÃs. Estos proyectos de crecimiento en infraestructura atenderán los requerimientos del comercio. En el marco del Oleoducto Bicentenario, proyecto que se ejecuta actualmente, se están construyendo tres tanques que almacenarÃan 3 millones de barriles. Asà mismo, está en proyecto construir una nueva lÃnea submarina que contarÃa con una nueva boya o TLU y asà existirÃan cuatro de estas para el cargue de petróleo a los buques que provienen de continentes como Asia y paÃses como India y México. El proyecto podrÃa estar listo a finales de este año.
"El Oleoducto Bicentenario ampliará la capacidad de almacenamiento. Se están ampliando dos tanques de 600 mil barriles por cuatro tanques de 100 a 420 mil barriles. Entre mayor almacenamiento, mayor capacidad de exportación" afirma Januario Barbosa Rivera, superintendente del terminal marÃtimo de Ocensa. Este oleoducto posee una longitud de 800 kilómetros. Inicia desde la región de los llanos orientales hasta Coveñas, atravesando gran parte de la geografÃa colombiana, comprendiendo 44 municipios. "Las expectativas son completar un millón de barriles diarios a nivel de la producción en Colombia. Actualmente estamos exportando por el oleoducto de Ocensa 620 mil barriles diarios", dijo Barbosa Rivera.
La tecnologÃa de punta y las embarcaciones de última generación equipadas con los implementos necesarios son el complemento en el proceso de transporte y exportación de crudo. Fragatas como la ARC Antioquia navegan las costas y riberas con el objetivo de garantizar la tranquilidad en los puntos cardinales de la geografÃa colombiana, la misma por donde se mueve la energÃa mineral y comercial subterráneamente. El trabajo mancomunado de capitanes, marineros, buzos y anfibios, es crucial en dicho proceso.
Fuente: El Mercurio
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