En lo que se vislumbra como una espiral de la violencia, presuntos separatistas destruyeron hoy con artefactos dinamiteros cuatro conductoras de petróleo y gas en el norteño estado indio de Assam, comunicaron medios informativos capitalinos.
El nuevo atentado ocurrió a menos de 24 horas de la serie de explosiones atribuidas a extremistas indios que causaron cinco muertos y 25 heridos en céntricos mercados de las localidades de Dhuburi, Mongoldoi y Nagaon en ese problemático estado.
De acuerdo con la agencia de noticias Press Trust of India (PTI), el temor prevalece luego de los cinco potente estallidosde minas y granadas contra esas instalaciones de hidrocarburos.
"Dos gaseoductos y otros tantos oleoductos fueron volados en las explosiones de minas, mientras seis personas resultaron gravemente heridas cuando los militantes lanzaron una granada contar una residencia privada", según la fuente que cita a la Policía de Assam.
Los atacantes hicieron estallar oleoductos que transportaban crudo desde un sitio de perforación al área de Duliajan, y gasoductos en el pueblo de Digboi, e hirieron a seis personas, incluyendo a dos niños, precisa la información.
Funcionarios de la estatal Oil India Limited dijeron que enviaron ingenieros para reparar las conductoras dañadas y que los suministros no resultaron afectados.
La policía atribuyó esos atentados a militantes del Frente Unido para la Liberación de Assam (ULFA), ya que los sucesos se desarrollaron en zonas donde opera esa organización rebelde separatista desde 1979.
El ULFA es el principal grupo separatista de unas 25 organizaciones armadas que actúan en siete Estados del noreste de la India para conseguir la independencia o una amplia autonomía de sus territorios.
Esas agrupaciones, muchas de ellos tribales, acusan a las autoridades de Nueva Delhi de explotar sus recursos naturales y promover el asentamiento de colonos de otras zonas, mientras desatienden el desarrollo de esas áreas y de su población originaria.
Durante la última década más de 15 mil personas perecieron durante la última década a causa del conflicto en la región.
Del otro lado, las explosiones ocurren dos semanas antes de que celebren conversaciones de paz entre el Gobierno indio y ULFA, que exige la liberación de cinco de sus principales líderes antes de decidir si acudirá o no a ese encuentro del 22 de junio. Fuente: Prensa Latina
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