
La junta y los ejecutivos de BP fueron informados hace dos años sobre los problemas en el campo petrolífero de Alaska, antes de que la compañía
decidiera cerrarlo esta semana por una “inesperada y severa corrosión”.
Además la compañía dijo que las reparaciones pueden realizarse por fases y así reanudar la producción.
El 22 de mayo de 2004 un abogado representante de los trabajadores de la compañía, Chuck Hamel, comunicó la existencia de estos problemas en una carta remitida al presidente del comité de medio ambiente del consejo no ejecutivo de BP, Walter E. Massey, según publicó el diario Financial Times. “Creo que sus preocupaciones son iguales a las de su comité de medioambiente, alta dirección en Londres, los accionistas de BP y los intereses públicos de Estados Unidos”, indicó Hamel.
El abogado explicó que los trabajadores de Prudhoe Bay se encontraban preocupados por las condiciones de seguridad del yacimiento y las amenazas que estas suponían para el entorno.
“Los trabajadores pretenden que se corrijan los problemas de corrosión antes de que alguno de sus compañeros de Prudhoe resulte perjudicado”, señalaba Hamel en la carta. El texto también advertía a Massey que debía comunicar estos problemas a los accionistas para iniciar una investigación.
Además, Hamel le aseguró a Massey que podría ponerlo en contacto con ingenieros de BP y expertos en corrosión si el comité se comprometía a no acometer represalias contra ellos.
El portavoz de BP, Ronnie Chappell, informó que la compañía había abordado las preocupaciones planteadas por Hamel. Añadió que el gasto en inspección sobre corrosión aumentó un 80% desde el 2000.
La petrolera británica anunció el lunes de esta semana el cierre del pozo petrolero por “inesperados problemas severos de corrosión” en 16 de las 22 tuberías que transportan el crudo. La noticia produjo una inmediata subida del precio del petróleo, que aumentó casi dos dólares.
Precios
El barril de crudo tipo Brent se cotizaba a 78,14 dólares durante esta mañana. El cierre del yacimiento de Prudhoe Bay incrementó los temores por el suministro en un mercado desestabilizado por los conflictos geopolíticos en Oriente Próximo, especialmente la ofensiva armada de Israel sobre Líbano.
Mientras tanto, el crudo tipo Nymex tenía un valor de 76,69 dólares por barril y el tipo WTI llegó a los 76,31 dólares por barril.
Después del cierre
BP anunció que el cierre de su yacimiento en Alaska podría durar varios meses, porque los problemas de corrosión detectados son bastante serios y tendrán que reemplazar la mayoría de los conductos por los que pasa el petróleo.
La petrolera aseguró que no se usaron dispositivos de mantenimiento especial sobre los conductos porque no se creía necesario porque el petróleo que circula por los oleoductos está limpio y no contiene agua.
El Departamento de Energía estadounidense anunció que suministrará petróleo procedente de las reservas energéticas del gobierno a las refinerías afectadas por el cierre del yacimiento de Alaska.
La solución
La reparación del yacimiento de Prudhoe Bay puede realizarse en fases, permitiendo que se reanude parte de la producción detenida, según informó un portavoz del grupo británico BP.
“Podemos parar el yacimiento en fases mientras hacemos el trabajo de reparación”, comentó el portavoz.
“Consideramos que podría llevar entre dos y tres meses restablecer el funcionamiento”, dijo el analista del sector de A.G Edwards Bruce Lanni. “Sin embargo, no es seguro que vuelvan a la actual capacidad, debido a la complejidad y la edad de las reservas”.
Actualmente la compañía trata de evaluar el alcance del daño y las condiciones en las que se encuentran el resto de instalaciones en la Ladera Norte de Alaska. El proceso podría tardar varios días y servirá también para determinar el gasto que pueden alcanzar las reparaciones.
Sin haberse realizado el estudio, BP estima que tendrá que reemplazar la mayoría de los 22 conductos del oleoducto de Prudhoe, que produce unos 400.000 barriles al día.
Fuente: ADN Mundo
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