Mientras la tendencia es la apuesta por el shale oil , la gestión de Alfredo Cornejo logró la continuidad de la actividad hidrocarburífera en dos yacimientos maduros, bajo un nuevo esquema de inversiones, regalías variables y mayores exigencias ambientales y de control. Venoil negocia, a la par, quedarse con otras que cedió YPF.
En el área Piedras Coloradas–Estructura Intermedia, el plan prevé una inversión de U$S19,4 millones, destinada a reactivar pozos inactivos, implementar recuperación secundaria y perforar nuevos pozos. En tanto, para Cacheuta se comprometieron U$S5,6 millones, orientados a sostener la operación de un área considerada marginal.
Los términos de la concesión petrolera por una década
El decreto 58 -firmado el 16 de enero- también fija el pago de un bono de prórroga por U$S310.250 para Piedras Coloradas y U$S49.750 para Cacheuta, que será abonado en 12 cuotas mensuales, y establece un esquema de regalías variables atado al precio internacional del petróleo, con alícuotas que van del 7% al 18%, según el valor del barril.
Entre las condiciones impuestas, se destacan obligaciones estrictas en materia de abandono de pozos, remediación ambiental, contratación de seguro ambiental, y la presentación de un plan integral de saneamiento de pasivos ambientales. Además, la empresa deberá cumplir con el régimen de “compre mendocino”, priorizando mano de obra y proveedores locales en al menos un 75%.
Otro de los requisitos es que Venoil deberá aportar un vehículo 4x4 en comodato para tareas de control de la Dirección de Hidrocarburos y realizar aportes económicos anuales destinados a equipamiento, capacitación y logística del organismo provincial.
Desde el ministerio de Energía y Ambiente destacaron que la prórroga se otorgó tras verificar el cumplimiento de las obligaciones contractuales, la inexistencia de deudas firmes por regalías y cánones, y la necesidad de sostener yacimientos maduros que requieren inversiones sostenidas para mantener la producción y el empleo en el sector.