
Hay otro paÃs. Uno que queda lejos de Capital Federal y Gran buenos aires y no por la distancia geográfica sino por la revolución silenciosa que allà se genera. Vaca Muerta es, sin dudas, una nueva argentina: la del viento patagónico que corta el aire y levanta polvo; la que, vista desde el cielo, combina desierto y frutales, tecnologÃa e innovación en la provincia de Neuquén; y en la que las pickups se multiplican al ritmo de los pozos que hicieron posible redefinir la matriz energética del paÃs.
Miguel Galuccio es par a muchos "el padre de Vaca Muerta". Un apodo que se ganó con el tiempo, a medida de lo que se suponÃa que era una promesa se convirtió en realidad. Hombre de pueblo y de valores, ingeniero, exCEO y presidente de YPF, y fundador de Vista, el "startup" petrolero argentino que logró transformar un cheque en blanco en una empresa que llegó a una valuación de mercado de US$8000 millones y que ya cotiza en Nueva York. Su historia es también la de alguien que eligió volver. Que vio en la Argentina dificultades, pero que escuchó a sus hijos y buscó darle consistencia a sus raÃces. Y que, con experiencia global y una estrategia clara, entiende que "las casualidades no existen". En esta nueva edición de Hacedores que inspiran, de la nación + EY, un hombre de bajo perfil que revela por primera vez las 15 claves de su verdadera historia.
1 Convertir el potencia l en realidad "En 2012 no habÃa absolutamente nada. La gente no tiene dimensión real de lo que fue el desafÃo de construir Vaca Muerta. En 2012, el paÃs tenÃa una balanza energética negativa de US$ 12.000 millones. Pensar que hoy, en 2025, cerramos con más de US$7000 millones positivos es increÃble", recuerda Galuccio de su gran apuesta. "Fue muy difÃcil. No hubo magia, hubo mucho esfuerzo. Cometimos errores, tuvimos muchos aciertos, pero ya estamos acá. Hubo cosas tangibles e intangibles que hubo que cambiar. La primera fue el mindset. VenÃamos de una lógica de escasez, donde protegÃamos lo poco que tenÃamos. En 2012 se importaban más de 100 barcos de GNL (gas natural licuado) por año. HabÃa faltantes de combustibles en estaciones de servicio, colas para cargar nafta, cortes p rogramados en invierno. Se cortaba el suministro a industrias para prio- rizar el gas residencial. Estábamos en un momento muy complicado en términos de seguridad energética", agrega el hoy emprendedor. (...)
Fuente: La Nación
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