Siderca, el fabricante de tubos sin costura de Tenaris, el holding global del grupo Techint, ve un futuro auspicioso en la cuenca neuquina de la mano de las inversiones en shale gas y shale oil (gas y petróleo no convencional). Los tubos sin costura constituyen uno de las principales componentes de la actividad hidrocarburífera tanto para la exploración como para la producción. De las casi 900.000 toneladas al año de tubos sin costura que produce Siderca desde su planta de Campana, provincia de Buenos Aires, casi el 80% se destina a las ventas externas y un 20% van al mercado interno.
Si bien por ahora los hallazgos de shale oil en la Argentina no son significativos en relación al volumen total de producción, y podrían representar unas 10.000 toneladas de tubos sin costura en el mejor de los escenarios, se trata de una apuesta importante para el líder mundial en la materia. De hecho, ya hay varias órdenes en producción para el primer trimestre de este año para este tipo de pozos shale de Neuquén, dado que se trata de tubos no frecuentes y de alto valor agregado. Esto confirma el escenario de creciente interés en materia de exploración en la cuenca neuquina, que se viene registrando en los últimos dos años.
Además, la apuesta del shale oil y el shale gas obligó a Siderca a una inversión de casi u$s 50 millones en 2011 ya que la actividad no convencional requiere de una tecnología de alto valor agregado. En una entrevista reciente con la revista especializada Petroquímica, Javier Martínez Álvarez, director General para el Cono Sur de Tenaris, destacó las grandes posibilidades que se abren de la mano del shale oil para la compañía y precisó que la perforación que lleva adelante la estadounidense Apache utilizó soluciones provistas por Tenaris. También advirtió acerca de la curva de aprendizaje que requiere el negocio, sobre todo en lo que tiene que ver con la tecnología que requieren los pozos horizontales de multifractura.
Otro factor crítico para las compañías petroleras será asegurarse la disponibilidad de equipos para perforar pozos que requieren de una tecnología casi inexistente hoy en el país. También advirtió acerca de la curva de aprendizaje que requiere el negocio, sobre todo en lo que tiene que ver con la tecnología que requieren los pozos horizontales de multifractura. Otro factor crítico para las compañías petroleras será asegurarse la disponibilidad de equipos para perforar pozos que requieren de una tecnología casi inexistente hoy en el país. Tal como reveló La Mañana de Neuquén días atrás, en 2011 se terminaron 32 pozos exploratorios de hidrocarburos en la provincia, el triple que el año anterior mientras que en 2009 hubo nueve, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación.
Si se suman las perforaciones que aún se están realizando, el 2011 cerró con casi 50 pozos exploratorios. La mayoría de los proyectos tienen como objetivo los reservorios no convencionales. De hecho, ya hay 19 pozos descubridores en la provincia, la mayoría de petróleo no convencional (shale oil). La gran cantidad de hallazgos se han dado en la formación Vaca Muerta. El antecedente de Tenaris fue la creación de Siderca en 1948 por parte de Agostino Rocca, quien dio impulso al grupo Techint. En 2001, se formó Tenaris para integrar los productos de sus plantas alrededor del mundo (Dálmine de Italia, Siderca y Siat de Argentina, Tamsa de México, NKK de Japón, Algoma de Canadá, y Confab de Brasil), entre otras.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
622 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad