
Vaca Muerta no tiene techo. El 2022 fue testigo del potencial de la formación: se rompieron todos los récords de producción y la capacidad de transporte quedó saturada.
Un buen ejemplo de la actividad que tuvo la formación durante el 2022 fueron las etapas de fractura. El informe que elabora el country manager de la empresa NCS Multistage y lÃder de la Fundación Contactos Energéticos, Luciano Fucello, estableció que en el segmento shale se realizaron 12522 fracturas durante el año pasado, lo que significa un crecimiento del 22% en comparación con los registros del 2021.
El 2022 no fue un año más para Vaca Muerta. Significó que, en siete meses, se superaran las mil etapas de fractura en el segmento shale. La primera vez que ocurrió esta máxima fue en mayo (1180), junio (1053), julio (1115), agosto (1379), octubre (1236), noviembre (1160) y diciembre (1026). La particularidad de este registro es que el octavo mes del año fue el máximo histórico de la formación. Pero los análisis de los especialistas y las inversiones proyectadas por las empresas invitan a pensar que ese récord será superado a lo largo del 2023.
En tanto, enero, febrero, marzo, abril y septiembre mantuvieron cierta regularidad menor a las mil etapas de fractura. El primer mes del año registró 745 fracturas y es el registro más bajo del 2022; el segundo mes alcanzó las 864 operaciones; y el tercer mes del año sumó 873 etapas. Mientras que en septiembre se totalizaron un total de 985 fracturas en el segmento shale. (...)
Fuente: La Mañana de Neuquén
733 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad