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Hay que alinear salarios, jubilaciones, precios y tarifas para que el crecimiento económico de 2021 no se lo queden “3 o 4 vivos”. Esa fue una de las definiciones más fuertes de la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en el acto del viernes en La Plata.
Por eso, sus confidentes en el sector energético, Federico Bernal y María Soledad Manín (interventores de los entes reguladores), ya trabajan para que las tarifas de la energía desde marzo del año que viene se ajusten a esa idea.
Las empresas energéticas entraron en alerta. Esperaban contar con nuevos ingresos desde el fin de la Ley de Solidaridad, la semana anterior, o aunque sea desde el inicio de 2021.
Y si bien la extensión del congelamiento por 90 días que se determinó hace pocos días no las sorprendió -según cuentan-, en este momento dudan que el Gobierno tenga entre sus planes autorizarlas a aplicar aumentos durante un año electoral, pese a los reclamos que vienen realizando.
Bernal, a cargo de la renegociación de las tarifas de los servicios públicos de transporte y distribución de gas natural a nivel nacional, no afirma tajantemente que habrá incrementos en 2021.
El interventor del Enargas remarca que, en caso de tener que aplicarlos, serán mucho menores que los que hubieran correspondido de seguir con el esquema tarifario que implemento el anterior Gobierno.
Por caso, la RTI hubiera significado subas de 85% en el segmento regulado, que tendría un impacto cercano al 30% en las boletas que reciben los usuarios.
El ajuste de 5% -sostienen en el sector- no sirve para compensar el incremento de los costos fijos; las energéticas temen que les suceda lo mismo, pese a que destacan que las telecomunicaciones recién fueron declaradas “servicios públicos” este año, frente a la experiencia que tiene el sector gasífero en negociar con el Estado nacional.
La frase de la ex presidenta, argumentan en su entorno, no lleva alusiones personales, sino que simplemente fue para “marcar un rumbo”.
Sin embargo, en el sector regulado de la energía aparecen algunos nombres de los empresarios con mayor fortuna del país. Son los casos de Paolo Rocca, dueño de Techint, que se expande en la energía con Tec- petrol, Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Litoral Gas; y Marcelo Mindlin, que con su holding Pampa Energía tiene negocios integrados en la producción de gas, la generación de energía eléctrica, el transporte -mediante Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transener- y la distribución, con Edenor.
También Nicolás Caputo, que es accionista minoritario en Central Puerto, la gasífera Eco- Gas y la eléctrica Edesur, que los intendentes del conurbano bonaerense tienen apuntada.
Fuente: El Cronista
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