Un obrero en una plataforma de explotación en Vaca Muerta.
No cabe duda que sobra gas en Vaca Muerta, la segunda reserva del mundo. Pero el problema es que por esa procrastinación tan argentina, el gasoducto para transportarlo a las zonas de mayor consumo y que deberÃa haber estado listo hace ya unos años, recién se licitará a fin de mes y con mucho viento a favor podrá utilizarse a fines de 2023.
En el medio apareció como un cisne negro: la dramática invasión rusa a Ucrania y el precio del gas que escaló hasta los US$ 60 por millón de BTU. La nueva realidad está tensando tanto las cosas que hasta se pelean en público por fondos el secretario de EnergÃa, DarÃo MartÃnez y su jefe, el ministro Guzmán.Lo cierto es que vienen otros dos inviernos en que se hará patente un multimillonario gasto en dólares que se podrÃa haber evitado.EscrutinioTal vez para no someterse a ese escrutinio, este lunes los funcionarios de EnergÃa en la que es la mayor exposición del sector han decidido no recorrer ningún stand y mostrarse apenas en el cóctel de inauguración oficial.
Dario MartÃnez secretario de energÃa Foto Federico Lopez Claro - FTP CLARIN 03112021-FLC_2530.jpg Z RGonzalez gonzalez
De forma muy simplificada, el gasoducto Néstor Kirchner sale de Neuquén y consta de dos tramos. La apertura de los sobres de la licitación el próximo 31 de marzo, según aseguran fuentes de EnergÃa, no se postergará. Y la elección no es solo en función del precio sino también de la velocidad. El año pasado mientras el gobierno reconocÃa a los productores locales US$ 4,70 el millón de BTU la forma en la que se paga el gas, se importaba a US$ 8,5.Este año a un precio que se anticipa en torno a US$ 40, se suma otra complicación. Bolivia no produce como antes, algo que los petroleros atribuyen a la estatización de yacimientos.