
Más allá de sus espectaculares paisajes, la Puna jujeña es hoy el centro de las miradas internas e internacionales gracias al llamado "oro blanco": el litio.
Diversos sectores e industrias focalizan en forma creciente su interés en el que muchos definen como "superhéroe de los metales", un metal suave, blanco plateado, que tiene una gran variedad de usos actuales y potenciales, algunos ya descubiertos y explotados y otros en vÃas de lograrlo.
Desde la industria automovilÃstica hasta la electrónica, se está convirtiendo en el metal más estratégico y debatido del momento.
Aunque la demanda de este metal hizo elevar los precios internacionales, la relación entre el valor de la materia prima frente al producto industrializado es muy grande (1 kilo de carbonato de litio cuesta 6 dólares, mientras que una baterÃa de 5 kg, US$ 25.000).
Las propiedades de este metal blando lo convierten en un componente clave en la producción de baterÃas de "ion litio" debido a su gran capacidad para almacenar energÃa en pilas de teléfonos, cámaras y automóviles.
Jujuy ofrece en el Departamento de Susques, a 4500 metros de altura, la posibilidad de materializar un audaz proyecto argentino. Allà se encuentra la cuarta reserva mundial de este recurso, brindando a la Argentina grandes ventajas comparativas y competitivas.
Para lograrlas, se deberá superar el esquema exportador de materias primas que ha caracterizado nuestra historia durante décadas, para priorizar la producción de alto contenido tecnológico teniendo en cuenta que la verdadera ganancia que se obtiene de la riqueza mineral es la transformación de la materia prima en algo diferente que se venda a mayor precio.
El Proyecto Olaroz es emblemático: utiliza tecnologÃa de punta y procesos técnicos muy avanzados, desarrollados por Sales de Jujuy. Demandó una inversión inicial de 1300 millones de pesos, con la generación de 650 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
Ese proyecto fue encarado por las empresas Orocobre y Toyota Tsusho Corporation (las cuales firmaron un acuerdo de joint venture en octubre de 2012, previa firma de un acuerdo con Jujuy EnergÃa y MinerÃa Sociedad del Estado, a partir del cual esta última se aseguró una participación en él).
El proyecto tiene como objetivo abastecer en primera instancia al mercado interno a partir de la fabricación de baterÃas para el programa Conect-Ar, diseñado para mejorar la calidad de la escuela pública y reducir la brecha digital, contribuyendo además al desarrollo de la industria nacional. Conforme a estadÃsticas oficiales, la producción nacional de computadoras portátiles aumentó entre 2010 y 2011 348 por ciento.
Además se desea lograr la reorientación de la inversión a baterÃas de litio para autos eléctricos, asà la Argentina serÃa competitiva a nivel mundial (hoy lo más caro del auto eléctrico es la baterÃa y los únicos que las fabrican son Estados Unidos y algunos paÃses de Europa).
Es evidente que este proyecto tiene un potencial económico y polÃtico estratégicos. La demanda de litio está en alza y con la sólida posibilidad de que aumente drásticamente en el futuro.
* Por MarÃa Soledad Corrao, licenciada en Relaciones Comerciales y magÃster en Relaciones Comerciales
Fuente: La Nación
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