El precio del gas de producción local difÃcilmente supera los u$s 4 el millón de BTU (la unidad de medida), y que el denominado Gas Plus (el recurso extraÃdo bajo las condiciones de un plan de estÃmulo a la inversión que permite venderlo a precios mayores) ronda los u$s 5 para la misma cantidad. Mientras que la cantidad equivalente de gasoil el sustituto más caro del gas cuesta u$s 25; es decir, más de seis veces más que la primera opción, que cubre la mayor parte de las necesidades industriales.
Otras alternativas, como el fueloil, son menos costosas, pero igual se ubican por encima en términos de costos que el abastecimiento tradicional. Ese punto fue manifestado con claridad meridiana por la Unión Industrial de Córdoba (UIC), que nuclea a algunos de los complejos productivos más importantes del paÃs, como la alimenticia Arcor, la cementera Minetti y las automotrices Renault, Fiat e Iveco, por citar algunos casos. El presidente de la UIC, Ercole Felippa, aseguró que las restricciones en el suministro de gas aumentan hasta un 400% los costos de las empresas. Y lamentó que a la creciente pérdida de competitividad que surge porque las inflación erosiona el proceso de costos, le estamos agregando un adicional, como la energÃa más cara. Cualquier combustible alternativo, como el fueloil, el gasoil o el gas licuado tiene una diferencia considerable.
La Argentina convive con la falta de gas durante el invierno desde 2005, si bien el problema comenzó a insinuarse un año antes.
Entre los motivos más visibles para ese déficit figura, por un lado, el crecimiento exponencial de la demanda residencial debido al congelamiento de tarifas (no obliga al ahorro) y al crecimiento de la economÃa. En el sector petrolero, además, sostienen que durante los gobiernos kirchneristas, en especial en la primera parte, no se enviaron las señales de precios adecuadas a la inversión, por lo que la producción cayó.
Tan sólo en los primeros cuatro meses del año el nivel de extracción de los yacimientos locales cayó casi un 4% en comparación con el mismo perÃodo de 2010, hasta los 14,65 miles de millones, según datos de la SecretarÃa de EnergÃa.
La baja de la producción local no pudo hasta el momento ser complementada del todo con las crecientes importaciones, que hoy cubren en torno a un 20% del consumo nacional.
En ese contexto, como lo indica la legislación, el Gobierno le da prioridad al consumo residencial, que se multiplica en los dÃas frÃos debido al mayor uso de la calefacción.
En los dÃas más frÃos de la semana pasada, la demanda de los hogares pasó de 67 millones de m3 (un 50% de la oferta) a 87 millones (un 67%), por lo que las usinas eléctricas y las industrias tuvieron menos gas disponible.
Fuente: El Cronista
268 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad