Intenso. Asà califica su año Juan José Aranguren, ministro de EnergÃa y MinerÃa. "TodavÃa no terminó, tenemos que prepararnos para el verano", admite quien trabajó durante 37 años en el sector privado antes de aterrizar en el Estado. "Recibimos el sector sin inventarios, sin ningún tipo de información previa", se sincera en una entrevista con Comunidad de negocios, el programa de economÃa de LN+, al recordar cómo asumió el cargo. Y defiende los aumentos de tarifas: "Si no recomponemos la tarifa, no vamos a tener calidad del servicio".
"Creo que lo primero fue acomodarnos, saber qué tenÃamos delante nuestro y después empezar a aplicar las polÃticas que creÃamos que eran lo más conveniente para el paÃs", agrega el ministro. Fiel a su estilo, responde a todo: aumentos de tarifas, la situación del gas, el futuro de YPF y hasta su relación con el nuevo hombre fuerte de Donald Trump, al que conoce de sus tiempos corporativos.
-¿Cuál es el diagnóstico que hace de la situación eléctrica?
-Me gustarÃa empezar por lo que nos falta llenar del vaso, que es mejorar la calidad del servicio, invertir para poder tener mayor capacidad de generación y no estar importando energÃa eléctrica de paÃses vecinos. Eso está a la par de una necesidad de cumplir con la ley, y la misma ley que forma el marco regulatorio del sector eléctrico indica que en las tarifas se tiene que recuperar el costo económico de producción. Estamos como estamos por no haber cumplido con la ley.
-Pero hay sectores que no pueden pagar los aumentos...
-Estamos protegiendo a los más vulnerables, que es algo que tomó este gobierno como una obligación, como un compromiso, que es implementar la tarifa social. Es decir, primero proteger a aquel que lo necesita y luego, gradualmente, ir reduciendo el nivel de subsidio que tenÃa la economÃa, por dos motivos: primero, porque lo dice la ley, y segundo, porque es la manera de estar mitigando el cambio climático, porque la generación de energÃa también implica quemar combustibles fósiles, y esto trae aparejadas muchas veces las temperaturas que estamos viviendo o los grandes cambios climáticos que estamos observando.
-¿Por qué se busca instalar la idea del aire a 24 grados?
-Primero, el que consume menos tiene un beneficio en su bolsillo, porque hay una polÃtica de premiar el ahorro, y el hecho de estar consumiendo a 24° es también para indicar cuál es o creemos que es el nivel de confort que al mismo tiempo permite, con cierto nivel de solidaridad, que la energÃa de la que disponemos hoy, que no es abundante, pueda estar a disposición de todos. Si cada cual actúa en forma egoÃsta, pone sus equipos a una temperatura distinta de los 24°, está demorando la capacidad que tenemos de recuperar el sector eléctrico de la Argentina. (...)