
El crecimiento del sector de energías renovables registrado en los últimos años en la Argentina contrasta con un fenómeno colateral que es el principal obstáculo para garantizar la continuidad a futuro de esa expansión: la falta de de capacidad de transporte eléctrico para despachar la energía generada en parques eólicos y solares instalados en el país. Según se desprende de los informes sobre generación renovable variable que realiza Cammesa, la compañía que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), en los últimos 12 meses se agudizó la reducción de despacho de energía desde centrales renovables por falta de capacidad disponible para evacuar esa energía a través de las líneas de media y alta tensión.
Marzo de 2026 fue el mes con más reducción de despacho durante el período analizado, ya que -por limitaciones en las líneas de transmisión- los parques eólicos y solares tuvieron que dejar de entregar 91.580 megawatt por hora (MWh) que tenían disponible, triplicando a lo registrado al mismo mes de 2025, que tuvo una reducción de 32.724 MWh. En rigor, en el tercer mes del año (último mes analizado por Cammesa) los parques renovables entregaron un 4,1% menos de la energía posible que podían despachar.
Según el análisis que realizó EconoJournal sobre los informes de Cammesa en el último año con información disponible (período de marzo de 2025 a marzo de 2026), los dos meses más críticos fueron octubre de 2025 con una reducción de 64.092 MWh y diciembre de 2025 con 54.590 MWh. Mientras que mayo y junio de 2025 fueron los que tuvieron menos reducción de despacho.
Reducción de despacho
La compañía mixta analiza lo que en la jerga se conoce como curtailment, que es la reducción de energía despachada en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) de los parques eólicos y solares principalmente por cuellos de botella en las líneas de alta tensión. La falta de capacidad en el transporte eléctrico para evacuar nueva generación de energía es un problema que el país arrastra desde hace tiempo.
La reducción de despacho se produce para evitar que se inyecte una cantidad de energía que las redes no pueden soportar y que podría ocasionar un colapso en el sistema. El informe de Cammesa aclara que “no se considera energía reducida a aquella que no se generó por indisponibilidad de equipamiento propio del parque”.
Del análisis que realizó EconoJournal se desprende que entre marzo y septiembre de 2025 se registraron los niveles más bajos de curtailment y la región más afectada fue la Patagonia. Aunque en menor medida, también redujeron despacho Cuyo y Buenos Aires. En cambio, entre octubre de 2025 y marzo de 2026 la reducción fue mayor y la región más afectada fue en Cuyo, seguida por la Patagonia y NOA.
El período analizado sirve para observar un curtailment estático, que muestra cuál es el estado de situación del sistema de transmisión y los nodos de conexión eléctrica del país, a diferencia de un curtailment de período corto o dinámico, donde están incluidas reducciones provocadas por algún problema momentáneo en las redes, como la salida de servicio de un transformador o de una subestación.
Fuente: Econojournal
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