
La Delegación Zona Norte de Medio Ambiente de la provincia ha comenzado desde principios de año a controlar las instalaciones de pozos inyectores de los yacimientos petroleros, indica un informe del área.
Las tareas comenzaron al constatar, en inspecciones de rutina, un sin número de irregularidades en las instalaciones y teniendo en cuenta el alto riesgo de contaminación que representan para la calidad del agua subterránea y el suelo, señaló a La Opinión Austral el director provincial de Medio Ambiente en la zona norte, Omar Fernández.
El funcionario explicó que el hecho se debe a que el agua que se inyecta en esos pozos representa el residuo de mayor incidencia ambiental de la actividad, debido a las características químicas y a las concentraciones de contaminantes que tienen.
Las tareas comenzaron por la empresa Vintage Oil, comprada por la empresa Occidental Petroleum Corporation (OXY), la cual presenta el peor estado en cuenta al mantenimiento de instalaciones y en el control de las mismas, expresa el informe.
Los inyectores son pozos que antiguamente producían petróleo y que al no obtener una producción razonable, son convertidos en pozos para la inyección de agua, con el fin de elevar la producción de otros pozos aledaños, por la acción del barrido del hidrocarburo en la formación.
El hecho de ser pozos convertidos y que ya tienen un uso prolongado, hace que no se encuentren, en general, en un estado óptimo para su utilización, debido a la corrosión del material y a las malas condiciones a las que están expuestos, explicó Fernández.
Las tareas de control se basaron en pruebas de hermeticidad de las instalaciones en el subsuelo, lo que daría una idea de la protección de los acuíferos dulces y su grado de vulnerabilidad, debido la actividad.
Los resultados obtenidos a partir de estas tareas fueron alarmantes, ya que de un total de 222 pozos inyectores con que cuenta esta operadora, se lograron realizar las pruebas a un total de 123 pozos, por encontrarse los mismos en condiciones óptimas para su realización.
De estos 123 pozos, 42 fueron puestos fuera de servicio y precintados por esta Autoridad de Aplicación, al no presentar hermeticidad en la cañería, lo que implicaría una rotura de la misma y el desconocimiento de la profundidad a la que se encontrarían las roturas ocasiona riesgo de contaminación, indicó el funcionario.
Agregó que de los otros pozos en que no se logró efectuar las pruebas se encuentran cerrados 57, que fueron precintados por la autoridad al detectar irregularidades y un alto riesgo de contaminación.
Un 44.5 % de los pozos inyectores presentarían riesgo de contaminación. Los 42 pozos restantes no pudieron ser monitoreados porque sus características hacen inciertos los resultados.
Consideran que está demostrada la falta de mantenimiento en las instalaciones, de inversiones para lograr la operación racional del recurso y la falta de compromiso de la operadora para con la sociedad y el medio ambiente, indicó por su parte el ingeniero Leandro Widensky, director general de Recursos Naturales.
La autoridad de aplicación y la empresa OXY hicieron una presentación donde dejaron constancia de los problemas que presenta la empresa en cuanto a las condiciones de operación y los compromisos que deberá asumir para su regularización.
Actualmente la empresa se encuentra reparando las instalaciones, tarea que es auditada y controlada por la autoridad y en los casos en que se comprueba algún tipo de daño ambiental se realizan procedimientos administrativos de acuerdo a la normativa vigente, explicaron los funcionarios y agregaron que el mismo trabajo se va a realizar en la totalidad de los yacimientos de la Cuenca del Golfo San Jorge y que están en etapa de recopilación de la información sobre proyectos de recuperación secundaria y esquemas de los pozos inyectores.
En inspecciones rutinarias, en esos yacimientos ya se han detectado anormalidades que se asemejan a las de los auditados.
Fuente: La Opinión Austral
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