
La responsable de la campaña de cambio climático y energía de la organización ecologista Greenpeace, Raquel Montón, dijo hoy en Oviedo que las centrales térmicas de carbón del Principado emitieron el año pasado 18.518.834 de toneladas de CO2, lo que significa un 10% de la totalidad de emisiones a nivel nacional.

Según las previsiones de las empresas, en 2008, las centrales estarán emitiendo unas 25 millones de toneladas, acumulando la totalidad de las emisiones permitidas en el Principado por el protocolo de Kyoto.
Montón, que recordó el efecto de este tipo de emisiones en el cambio climático y el calentamiento del plantea, señaló que el clima en el Principado ya está cambiando. A este respecto, señaló que la Agencia Europea de Medio Ambiente ha advertido que Asturias tendrá en 2080 temperaturas de hasta 4 grados centígrados superiores a las actuales, algo que afectará a los bosques, "tendiendo a desaparecer especies como el castaño y el haya".
Además, en una rueda de prensa ofrecida en Oviedo, Montón dijo que las consecuencias se dejarán sentir también en el mar, aumentando la temperatura, de tal forma que las pesquerías de anchoa, sardina o bonito se verán aún más mermadas. También estaría en peligro la presencia del salmón.
Ante la subida generalizada del nivel del mar, las zonas más vulnerables serán los deltas y las playas, de tal forma que grandes playas como el Espartal, Xagó y Bayas verán peligrar sus complejos dunares, mientras que San Lorenzo y Salinas podrían desaparecer, dijo Montón.
Añadió que las compañías eléctricas son las empresas que más están contribuyendo al cambio climático, y dijo que, a pesar de poder producir electricidad prescindiendo del carbón o del gas "no lo hacen ni lo piensan hacer".
Puso como ejemplo la instalación de Aboño (Gijón), propiedad de HC Energía, que "es la central térmica más contaminante de Asturias, responsable de 170 muertes prematuras y emitió en 2005 cerca de 8.000.000 de toneladas de CO2, además de gases y efluentes líquidos contaminados que se generan en el proceso".
Alternativas
Como alternativas a las centrales térmicas, Montón explicó que el potencial de las fuentes renovables del el Principado es tan grande que se podría obtener casi 12 veces la producción de esas centrales.
La responsable de Greenpeace señaló que las energías renovables no producen emisiones de CO2 y otros gases contaminantes a la atmósfera, son autóctonas y no dependen del precio del petróleo.
Además, pidió al Gobierno la tramitación de una Ley de Energías Renovables, así como la negativa a subvencionar los derechos de emisiones de las compañías eléctricas.
Greenpeace llegó a Asturias con su Marcha Renovables 2006, en la que recorren diferentes espacios de la cornisa cantábrica con el objetivo de "denunciar, informar y proponer nuevas fórmulas". Así, los miembros de la organización llegarán andando esta tarde a la central de Aboño, apoyados por más de veinte asociaciones del Principado.
Fuente: La Nueva España
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