
El relevamiento, que cruzó los balances de las tres compañÃas, ubicó la inversión combinada del perÃodo en US$3.131 millones y remarcó que ninguna de las firmas mostró señales de desaceleración en su ritmo de capital de un trimestre a otro. Por volumen y rentabilidad, la que sostuvo la mayor escala fue YPF: la petrolera de control estatal acumuló US$4.762 millones de ingresos en su segmento upstream y US$2.873 millones de EBITDA, con el margen más alto del sector, del 60,3%. Su producción se ubicó en 534,8 Kboe/d, apenas por debajo del semestre anterior, en un mix donde el shale ganó peso relativo —entre el 74% y el 78% del total— mientras retrocedÃa la producción convencional.
El costo de extracción de la compañÃa bajó de forma sostenida en ambos trimestres hasta los US$8,6 por barril equivalente, de acuerdo con el informe. Donde YPF domina en tamaño, Vista Energy se despega en eficiencia. La operadora que conduce Miguel Galuccio registró el costo de extracción más bajo del sector, US$4,4 por barril equivalente, y la mayor rentabilidad por unidad producida, con US$48 de EBITDA por barril, según RICSA. Traccionada por la consolidación de los activos que compró a Equinor —Bandurria Sur y Bajo del Toro, incorporados desde mayo— y por la suba sostenida de La Amarga Chica, la compañÃa elevó su producción un 46,2% interanual hasta las 145,4 Kboe/d y llevó su EBITDA a US$1.256 millones, un salto del 84,7% respecto del mismo perÃodo de 2025.
El giro más pronunciado del semestre lo protagonizó Pampa EnergÃa, que pasó de un resultado operativo de apenas US$13 millones en el primer semestre de 2025 a US$113 millones en el mismo tramo de 2026. El segmento de petróleo y gas de la firma facturó US$581 millones, un 66% más que un año atrás, con un EBITDA de US$286 millones y un margen del 49,2%. Detrás de esa expansión aparecen dos desarrollos neuquinos: Rincón de Aranda, su bloque de shale oil, que multiplicó su producción de 0,9 a 22,2 Kboe/d en un año y obtuvo la aprobación del RIGI en julio por US$4.522 millones hasta 2041, y el yacimiento gasÃfero Sierra Chata, que marcó un récord de producción con una suba interanual del 95%. El semestre dejó tres perfiles productivos bien distintos, que el informe grafica en el mix de cada compañÃa.
Vista se consolidó como la más petrolera de las tres, con el crudo representando el 86,7% de sus 145,4 Kboe/d; YPF sostuvo un perfil equilibrado, con el petróleo en el 50,1% y el gas en el 41,2% de sus 534,8 Kboe/d; y Pampa mostró el sesgo más gasÃfero, con el gas natural explicando el 79,4% de sus 104,1 Kboe/d. Esa diferencia de perfiles también se refleja en la intensidad de capital. Vista invirtió US$32,8 por barril producido, la cifra más alta del sector, en lÃnea con su estrategia de crecimiento acelerado; Pampa destinó US$22,6 y YPF, la más eficiente en ese indicador por su escala, US$19,2. En conjunto, las tres compañÃas sostuvieron o aceleraron su inversión trimestre a trimestre, un dato que RICSA lee como confirmación de que el flujo de capital hacia la formación no afloja. Con las obras de evacuación y exportación avanzando en paralelo —el oleoducto VMOS rumbo a Punta Colorada, en RÃo Negro, con cerca del 80% de avance, y el proyecto Argentina LNG sumando socios— el semestre confirmó a Vaca Muerta como el principal generador de valor del sector energético argentino. El margen lÃder de YPF, la eficiencia récord de Vista y el salto de ingresos de Pampa apuntan a un segundo semestre donde el ritmo de inversión, lejos de moderarse, marcará el pulso de la cuenca neuquina.
Fuente: ADN Sur
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