
El conflicto entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint sumó un nuevo capítulo esta semana, luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunciara que se realizará una nueva licitación para la provisión de tubos de acero para el gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro . La medida busca bajar la tensión generada por la adjudicación de la primera licitación a la firma india Welspun, decisión que dejó fuera a Tenaris, el único fabricante local de este tipo de insumos.
La resolución es interpretada como un intento de equilibrar el enfrentamiento entre un sector de la administración nacional y el holding liderado por Paolo Rocca, luego de una licitación que marcó un giro hacia la apertura de proveedores internacionales en grandes obras de infraestructura energética.
“Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación. No es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior”, afirmó Caputo en declaraciones a Radio Mitre. Según el ministro, la licitación adjudicada a Welspun refleja un cambio de paradigma: “La tonelada del tubo salió 1.400 dólares. En la anterior, 4.000. Fijate la diferencia del modelo”.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que el objetivo del Gobierno es evitar sobrecostos y “trabajar para los 47,5 millones de argentinos”, defendiendo la apertura a proveedores extranjeros como una herramienta para lograr precios más competitivos.
Desde el Grupo Techint, sin embargo, sostienen que la oferta de Tenaris fue “competitiva con el precio internacional” y que la diferencia de costos citada por el Gobierno no es real. “Reducimos nuestra propuesta prácticamente a margen cero” , explicaron fuentes del holding, que no descartan avanzar con una presentación por dumping contra Welspun, la empresa india que ganó la licitación.
La preocupación central del grupo es el impacto que decisiones como esta pueden tener sobre el empleo local y la operación de su planta de tubos en Campana. En 2019, Estados Unidos aplicó un arancel antidumping del 50,55% contra Welspun Trading Limited, antecedente que ahora podría ser utilizado como argumento en el planteo argentino.
La licitación que prepara el Gobierno se abriría en los próximos dos meses, según Caputo. El anuncio busca tender puentes con el empresariado industrial argentino, en un contexto de tensiones crecientes por la orientación económica, los recortes al gasto público y el avance de la Ley de Bases.
El proyecto en cuestión es el gasoducto de Southern Energy (SESA), el primer plan de exportación de gas natural licuado (GNL) de Argentina. La obra —que se financia bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)— contempla el tendido de un ducto de 480 kilómetros desde Tratayén (Neuquén) hasta la costa rionegrina, e incluye una planta compresora.
La pulseada por los tubos de acero puso sobre la mesa el debate estructural sobre la política industrial y el rol del Estado en las contrataciones estratégicas. Mientras el Gobierno defiende la lógica de la competencia global como camino hacia menores precios, sectores empresariales y sindicales alertan sobre los efectos de una apertura indiscriminada en términos de empleo y desarrollo tecnológico.
El caso también podría sentar un precedente para futuras licitaciones en proyectos clave como el Oleoducto Vaca Muerta Sur, el poliducto para los líquidos del gas y otras obras de evacuación asociadas a la exportación de hidrocarburos desde Río Negro.
Fuente: ADN Sur
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