
El Gobierno de Hugo Chávez volvió a amenazar recientemente a las empresas mixtas que operan campos maduros, conformadas por la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y firmas privadas, con retirarles los permisos si no cumplen las metas de bombeo que se fijaron cuando fueron estatizadas en 2006.
Pero directivos de algunas compañÃas se quejan de que en abril el Ministerio de EnergÃa endureció los impuestos que rigen en el paÃs socio de la Opep, lo que habrÃa afectado créditos que habÃan sido negociados con bancos extranjeros para financiar los proyectos.
"Algunas empresas ya tenÃan créditos amarrados e incluso pre-aprobados, pero el ajuste del impuesto derrumbó los planes", dijo un director de una compañÃa privada, que prefirió el anonimato por no estar autorizado para declarar. Por acumular hasta un siglo de explotación ininterrumpida, estas áreas requieren de elevadas inversiones para detener o revertir la declinación natural de los yacimientos. Estas empresas mixtas reúnen una capacidad de producción de 400.000 barriles por dÃa -alrededor del 15% del total del paÃs- y, aunque desde el Gobierno no ha dado cifras detalladas de extracción de este año, muchas firmas participantes aseguran que el bombeo va en caÃda.
Cálculos de las propias compañÃas apuntan a que se requieren al menos unos 1.000 millones de dólares para sacar a un puñado de empresas del estancamiento y elevar la extracción en otras para alcanzar las metas fijadas por el Ministerio. Mientras algunas recurren a sus casas matrices en busca de capital, el ministro de EnergÃa, Rafael RamÃrez, ha advertido que las más pequeñas tendrán que fusionarse para sobrevivir, pues Pdvsa tiene enfocadas sus inversiones en áreas de más reciente explotación, como la exigente Faja del Orinoco.
Fuente: El Universal
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