
La minerÃa no se planifica, se encuentra. Por eso es que esta existe en donde se detecten recursos, no importando si la riqueza está en la cima de una alta montaña o en el fondo el mar. Si es rentable extraerlo, se extrae. AsÃ, llama la atención que aunque el potencial de instalación de proyectos binacionales entre Chile y Argentina, paÃses que comparten varios cientos de kilómetros de cordillera rica en minerales, es muy alto, hoy no existen yacimientos operando, y el único que está en desarrollo es Pascua Lama. De propiedad de Barrick Gold, esta mina ha tenido un complejo desarrollo: cuando inició su construcción, en 2009, se estimó un costo de US$1.700 millones y que su producción comenzarÃa en 2013. Hoy los plazos aumentaron en un año y su presupuesto ya ronda los US$8.000 millones.
Barrick ha sido el pionero en este tipo de yacimientos, y las dificultades que ha tenido que afrontar, podrÃan marcar la pauta de los que serán los próximos desarrollos entre ambas naciones. Por ejemplo, Caserones, controlada por Lumina Copper, está a una distancia promedio de 8 km de la frontera con Argentina, ubicación privilegiada para hacerse binacional, pero entre sus intenciones no están el cruzar la cordillera. Al menos por ahora.
PROYECTOS “DE SERVILLETAâ€
Quienes sà podrÃan seguir este camino son los canadienses de NGEx, que tienen en carpeta al menos cinco proyectos binacionales. Entre el departamento trasandino de Iglesia y la Región de Atacama, se ubica el yacimiento de José MarÃa, el que se suma a Los Helados y Filo del Sol, los que la canadiense desarrolla junto a la japonesa Pan Pacific Copper, que también participó -a través de Lumina- en Caserones.
Más al sur, en Coquimbo, están Colmillos, Cerro Cuadrado y Andrea, los que se encuentran en etapas preliminares. Aunque desde la empresa han dicho que los recursos de cada uno de estos yacimientos podrÃan incluso superar los de Caserones, ejecutivos locales cuentan que estos son aún "proyectos de servilleta", es decir, son ideas que no necesariamente se concretarán y que si llegaran a hacerlo, serÃa en muchos años más.
El tema es que si bien las estimaciones desde el gobierno argentino cifran las inversiones posibles en las zonas en que se encuentran estos posibles yacimientos binacionales en US$15 mil millones, el monto podrÃa multiplicarse varias veces, tal como pasó con Pascua Lama. Es más, solo en el llamado cluster Vicuña, ubicado en San Juan (Argentina) y Tierra Amarilla (Chile), y donde están José MarÃa, Filo del Sol y Los Helados, NGEx habrÃa invertido US$2 mil millones, solo en exploración.
EL COSTO DE SER PRIMERO
"Todo un desafÃo" ha sido para Pascua Lama ser la primera minera binacional del mundo. Asà lo explica Rodrigo Jiménez, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Barrick, quien cuenta que esta condición hizo que el yacimiento fuera sometido a cuatro procesos de evaluación ambiental: dos en Chile y dos en Argentina.
Esto, sumado al rigor de la construcción en las montañas y a la necesidad de un protocolo especial entre ambos gobiernos, ha hecho que el proyecto esté por cumplir 15 años, y que sus costos se hayan multiplicado por cinco. Todo esto tiene que tener en cuenta los nuevos emprendimientos, que miran con atención su desarrollo. En NGEx estiman que el Protocolo Minero que permitió la construcción de Pascua Lama podrÃa extenderse a sus proyectos, aunque la seguridad no existe, pues desde Argentina dicen que, una vez que exista un diseño, se deberÃa analizar.
Fuente: EconomÃa y Negocios
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