
Cerca de Tres Cerros, la minera CIMINAS, empresa de capitales nacionales, se prepara para hacerse cargo del proyecto minero Don Nicolás, sobre el Macizo del Deseado, luego de adquirir el porcentaje accionario mayoritario que poseía la peruana IRL y quedarse así con el 100% del proyecto. Si bien Don Nicolás es un proyecto chico, tiene un potencial muy importante, aseguró el gerente general del emprendimiento, Alberto Carlocchia, al dialogar con LU 12 Radio Río Gallegos. El ejecutivo celebró que capitales nacionales puedan asumir el desafío de la operación minera, algo que “muchos creían que sólo estaba reservado para empresas internacionales, obviamente por el nivel de inversión que se debe afrontar” sostuvo en el programa El Espiral, asegurando que de 100 exploraciones, sólo entre 3 y 5 pueden transformarse en proyectos de explotación.
“Es evidentemente una actividad de alto riesgo”, lo que no significa que no sea redituable. Si bien en la actualidad se abre una ventana de 90 días para permitir todo lo que es el trámite burocrático y administrativo del traspaso accionario y de operación, Carlocchia afirmó que “se sigue trabajando” y en ese sentido señaló que hoy el proyecto está en la etapa de ingeniería básica”. Previendo ingresar en explotación a fines de 1015, previamente “debemos construir la planta de procesamiento, pero antes se debe hacer toda la infraestructura, como caminos, tendido eléctrico, servicios, ubicación del campamento, etc.”, señaló.
Una vez en marcha, se espera un mayor dinamismo en las zonas de influencia, que son localidades pequeñas como Tres Cerros, Jaramillo y Fitz Roy, ya que aunque sea en baja escala el emprendimiento, se espera traiga beneficios comerciales en la zona, por ejemplo. Carlocchia no desdeña el tamaño de Don Nicolás y sostuvo que a veces, muchos proyectos chicos pueden dinamizar la economía local mucho más, comparativamente, que uno solo de mayor importancia. Aseveró que hoy la minería no es lo que era hace medio siglo atrás y los avances tecnológicos e incluso de mentalidad la vuelven más sustentable.
A la hora de hablar de la mano de obra calificada, sostuvo que es cierto que las empresas deben trabajar en capacitar al obrero minero, algo que “se debe encarar en conjunto con el Estado” y resaltó que “la existencia de la universidad, como ocurre con la UNPA en localidades chicas como Río Turbio, Puerto San Julián, es algo que no ocurre en otros lugares del país y eso es muy positivo”, aseveró.
Recordó que en sus comienzos en Santa Cruz, en Cerro Vanguardia, una camada de egresados de las escuelas técnicas “de Caleta Olivia, de Puerto Deseado, de Río Gallegos” se incorporó a trabajar y luego ellos se fueron capacitando: “Hoy, con la experiencia que tienen, son altamente calificados, ellos deben ser tomados como guías para el resto”, sostuvo.
Insistió que en eso “debe haber un trabajo mancomunado entre lo público y lo privado para la actividad”, indicó. Y en ese sentido, refiriéndose a la mentada “Responsabilidad social empresaria”, compartió la idea del aporte que se debe hacer a la comunidad, pensando en el día en que la actividad minera ya no esté en ese lugar. “Pero para ello es fundamental el trabajo conjunto a realizar”.
Fuente: La Opinión Austral
332 lecturas | Ver más notas de la sección Minería