
Se trata de Latin Uranium, firma que opera en San Juan desde 2012 en varias zonas jachalleras y que ayer, los principales directivos que llegaron a la provincia le comunicaron la noticia al ministro de Minería, Felipe Saavedra. “Van a terminar la prospección, los estudios geofísicos en la zona de precordillera, y una vez que detecten anomalías, de acuerdo a los resultados, están dispuestos a seguir con las perforaciones”, dijo Saavedra. De concretarse esas perforaciones será un gran paso en ese sector estratégico, dado que en la zona no se han realizado tareas de esa índole. “Es una buena noticia para San Juan porque implica que siguen habiendo capitales interesados en venir a la provincia a explorar, para ir generando esa masa crítica de proyectos que nos permita también tener una minería para 50 años”, dijo el ministro.
“El tema del uranio es importante para la provincia y para el país. No olvidemos que se está pensando en una nueva central atómica en Argentina y se necesitará el combustible’’ añadió el funcionario provincial.
Saavedra recibió en San Juan a Pat Volpe, presidente de Latin Uranium Pty Ltd; Eduardo Videla, presidente de Latin Uranium SA como empresa inscripta en nuestro país; Avi Kimelman, representante de Cohiba Minerals y a Laura Bastías, representante legal de la firma.
Los ejecutivos mineros ratificaron ante la autoridad minera su decisión de continuar con las tareas que iniciaron hace dos años, con mano de obra especializada sanjuanina, y prometieron presentar próximamente los informes de las tareas específicas que van a realizar y el monto que van a invertir en la próxima temporada exploratoria.
Según Saavedra, la firma acaba de dejar en firme los derechos mineros y los procesos administrativos que le permitieron obtener la aprobación de impacto ambiental para las dos zonas jachalleras.
ANTECEDENTES
La última vez que en la provincia de San Juan hubo exploraciones en busca de uranio fue en el año 1975 en áreas de Calingasta, Iglesia y al Norte de San José de Jáchal; y quien desde 1961 hasta esa fecha las llevó adelante fue la Comisión Nacional de Energía Atómica.
El uranio que se utiliza en la Argentina y que es para alimentar las centrales Atucha I y II, y Embalse Río Tercero, se importa en su totalidad (por año equivale a unos 90 millones de dólares) y tiene como fin generar energía eléctrica.
De acuerdo a datos preliminares que maneja la provincia, hay al menos otras 4 áreas con “posibles reservas”: dos en el departamento de Jáchal, conocidas como La Cuesta, en la Ciénaga de Huaco y La Enterrada, en el Alto de Huaco; mientras que en Calingasta está El Carrizal (foto) y en la Sierra del Volcán, en Iglesia, El Chepical.
Fuente: Diario de Cuyo
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