
La duplicación del gasto en importaciones de combustibles y lubricantes respecto del año pasado fue uno de los principales factores que erosionó el saldo de la balanza total, que cayó 22% a US$ 672 millones en la comparación interanual.
Las compras externas de energÃa, que hace cinco años significaban sólo el 5% de las importaciones argentinas, representan en lo que va del año el 14% de la canasta de bienes que el paÃs debe adquirir al exterior. De hecho, en julio fueron el 20% de todas las importaciones y llegaron al segundo puesto (en 2006, estaban sextas y últimas), en la clasificación de las compras externas por uso.
Esta cuenta fue engrosada, principalmente, por la importación de gas natural licuado (necesario para las operaciones de regasificación en BahÃa Blanca y en Escobar), gasoil, fueloil (ambos para alimentar las usinas a las que no les llegó el gas) y energÃa eléctrica. En paralelo, los productos vinculados con el sector energético en los que la Argentina tiene excedente (como petróleo crudo y carburantes) influyen cada vez menos en el total de exportaciones argentinas. Del 17% que representaban en 2006, cayeron hasta el 8% de participación en lo que va del año, según publicó La Nación. Según el informe de intercambio comercial argentino (ICA), difundido ayer por el Instituto Nacional de EstadÃstica y Censos (Indec), en julio la Argentina realizó exportaciones por US$ 7317 millones, con un crecimiento interanual del 22 por ciento. Las importaciones crecieron 30% -una leve desaceleración de los meses previos, en los que subÃan al 38%- y totalizaron US$ 6645 millones.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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