El déficit en el abastecimiento de la empresa Petrobras, derivado de la baja capacidad de refinamiento de la estatal en relación al aumento de consumo de derivados de petróleo líquidos, permanecerá y podría aumentar hasta que la compañía comience a administrar sus nuevas refinerías a partir de julio de 2013. El director de abastecimiento de Petrobras, Paulo Roberto Costa, dijo a Valor que este año las doce refinerías que opera en el país batirán el récord de utilización de su capacidad, con 92,9% ante el 90% en 2011.
De todas maneras, estima importar 80.000 barriles de nafta y 160.000 de diesel durante 2012. Me van a criticar en el futuro por mi timidez en la cantidad de refinerías proyectadas”, dijo Costa, ironizando sobre las críticas que recibió recientemente por los altos gastos de la empresa en la construcción de cuatro plantas para aumentar la actual capacidad de refino de petróleo de 1,9 millones de barriles diarios a 3,25 millones.
La primera unidad que entrará en operación, con al menos seis meses de atraso en relación al último cronograma (final de 2012), será la de Abreu e Lima, en Pernambuco, prevista ahora para julio de 2013. Se prevé que podrá procesar 220.000 barriles de petróleo por día. El ejecutivo afirmó que la primera de las dos unidades del Complejo Petroquímico de Rio de Janeiro (Comperj), cada una con capacidad de 165.000 barriles diarios, comenzará a operar en octubre de 2014, con un atraso de aproximadamente un año. En el caso de Abreu e Lima, Costa atribuyó el atraso a las excesivas lluvias del año pasado y a las huelgas de los trabajadores de la construcción.
En Comperj, se debió a la decisión de Petrobras de construir y operar la unidad de utilidades (energía eléctrica, agua y vapor) en lugar de entregarla a un tercero, que era la idea original. La segunda parte de Comperj estará lista en 2019. La finalización de las otras dos refinerías, denominadas premium, en Maranhao y Ceará, está prevista para 2016 y 2017, respectivamente, pero subsisten problemas. Mientras en Maranhao se está asentado el terreno, en Ceará la cesión del área de parte del estado continúa embargada. El gobierno de Ceará negocia con comunidades indígenas que ocupan el lugar elegido para abrigar la refinería.
La de Maranhao será la unidad de refinamiento más grande de Brasil, con una capacidad de 600.000 barriles diarios. Entrará al mercado en dos etapas de 300.000 barriles por día, una en 2016 y otra dos años después. Con la finalización de las cuatro refinerías, Petrobras, que detenta el monopolio de refinamiento en Brasil, llegará a 2020 con capacidad nominal de 3,25 millones de barriles de petróleo por día. Estará en línea con el consumo: entre 3,2 millones y 3,4 millones de barriles de derivados, considerando un promedio anual de crecimiento del PBI de 3,5%, un número que Costa considera conservador.
Como nunca se alcanza la capacidad nominal del conjunto de las refinerías, la próxima década comenzará con déficit. Sin embargo, el ejecutivo no considera la construcción de nuevas unidades porque hasta el momento la empresa no tiene nada previsto en su plan estratégico. Costa señaló que en Brasil, el tiempo entre la decisión de construir y la construcción efectiva de una unidad de refino nunca es inferior a siete años. El ejecutivo dijo que la creciente ampliación entre la capacidad de refino de Petrobras y el consumo de derivados líquidos se debe a varios factores, comenzando por el ingreso en el mercado de un gran contingente de personas, la denominada nueva clase media.
Fuente: Valor Online
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