
El sector minero en San Juan no la está pasando muy bien tampoco, confirmaron un nuevo retraso en el proyecto aurífero binacional Pascua-Lama. La mina no podrá entrar en producción en 2014, según publica Diario de Cuyo. La señal de alerta comenzó cuando se frisaron contratos y además se produjeron los primeros despidos de personal.
Este es el segundo retraso que se anuncia en el año, mientras Barrick hace frente a las obras de remediación ordenadas por las autoridades ambientales chilenas, que junto a la Justicia han frenado en ese país y cobrado una multa millonaria. Luego de ese traspié, se admitió una demora en la entrada en producción de la mina para el mes de junio, en el segundo semestre del 2014.
Luego, para el Día de la Minería, el ministro de Minería, Felipe Saavedra, dijo que la nueva fecha sería octubre de 2014, y ahora las fuentes del sector local confirmaron lo anticipado esta semana en Chile, de que ese año tampoco será, y lo peor es que ya no hay fechas probables para su puesta en marcha.
El aumento de costos será inevitable, aunque tampoco se arriesgan cifras. Cuando arrancó, en el 2004 el proyecto minero costaba U$S1.450 millones y hasta el año pasado, cuando ya había sufrido dos demoras más ya se había multiplicado por 6, al requerir una inversión de U$S8.500 millones.
En medio de esa situación, los ánimos del sector están inquietos -al punto de que en la última reunión de la cámara minera le pidieron al ministro Saavedra que asistiera a aclarar el panorama, y a pesar de los esfuerzos oficiales, no se logra tranquilizar, más aún cuando los hechos demuestran lo contrario. Ayer Saavedra repitió lo que viene diciendo el Gobierno: que los despidos que hay son los estacionales, el parate lógico de la época invernal, y que ‘’en Pascua-Lama estamos trabajando normalmente en Argentina’’.
Pero en la tarde de ayer Antonio Monteiro, el presidente de Modular Homes, la fábrica de Pocito que hace los campamentos mineros, anunció una drástica reducción de personal, de 450 personas de un plantel de 550; porque la minera Barrick no renovó contratos. ‘Estamos viviendo un momento muy triste.
Estamos terminando en estos días el último contrato que teníamos con Barrick y estimamos que no va a haber una nueva ampliación del campamento por la situación que se ha suscitado en Chile. Se va a producir una demora, no sé de cuánto tiempo, pero bastante importante. Ibamos a ampliar el campamento a 10.000 personas (ya construyeron para 8.000) y ahora eso está totalmente desechado’’, dijo Monteiro.
DESPIDOS
El empresario agregó que se despidieron a las 200 personas que trabajaban en la mina, y ahora le toca el turno a otras 350 en Pocito, la gran mayoría sanjuaninos. ‘’Es un momento sumamente difícil porque construimos una fábrica para trabajar muchos años y no para que se corte así; nuestro director de Pascua-Lama nos contaba que mucha gente se ha puesto a llorar al darle la noticia, y a nosotros esta situación nos pone muy triste’’, dijo Monteiro.
Por su lado, Julio César Figueroa, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, que estaba enojado porque la gran torta del contrato metalúrgico a principios de año había quedado en manos de Haug, una constructora peruana; y reclamaban al Gobierno una mayor tajada local en el negocio, dijo ayer que ‘’no hay noticias’’ ni siquiera de la pequeña porción local que le habían prometido.
Y aunque no fue posible confirmarlo oficialmente, el rumor que hay es que se cayó también el contrato de la firma peruana. Figueroa dijo que el Gobierno le ha pedido un plazo de 15 días para ver qué solución puede haber. Fuentes del sector dijeron que también es nula la actividad en el campamento de construcción del Parque Industrial de Albardón.
Fuente: MDZ
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