
Es lógico que, en función del impacto de las actualizaciones salariales, las autoridades del área de Hacienda tengan una mirada coyuntural sobre los números provinciales. Es decir, que hagan el foco en temas vinculados a cuestiones presupuestarias, como estimaciones de ingresos por coparticipación o recaudación propia, renegociación de la deuda con Nación, racionalización de los gastos corrientes, entre otros.
Pero, más allá de las circunstancias actuales que inciden en las cuentas fiscales, resulta imprescindible que las autoridades provinciales adopten una perspectiva estratégica, que incluya argumentos relacionados con un desarrollo provincial sustentable capaz de generar previsibilidad en la economÃa catamarqueña.
Esto es, un esquema que pueda enfrentar exitosamente las crisis coyunturales vinculadas a reducciones circunstanciales de los ingresos o a incrementos no previstos de las erogaciones de las cuentas públicas. Por las caracterÃsticas naturales de su territorio, Catamarca encuentra en la actividad minera un factor potencial de desarrollo aún no aprovechado de manera cabal.
La puesta en marcha del mega emprendimiento de Bajo La Alumbrera no trajo los beneficios soñados por los catamarqueños, entre otras cosas porque el ingreso de cifras millonarias en los últimos quince años a las arcas provinciales y municipales en concepto de regalÃas y utilidades por la participación provincial en el negocio a través de YMAD, no se tradujo en un desarrollo perceptible de la economÃa local.
No cabe duda, de todos modos, que la Provincia, si piensa en la generación de ingresos genuinos para otorgarle previsibilidad a sus finanzas, no puede prescindir de la actividad minera. Por esa razón es que debe celebrarse el anuncio de la inminente explotación del proyecto de Bajo El Durazno, aledaño al de Bajo La Alumbrera, con lo que se extenderÃa la vida útil del yacimiento.
El otro mega emprendimiento, Agua Rica, se encuentra demorado, por cuanto el 2012 era el año previsto originalmente para la puesta en marcha de la explotación. Estos proyectos, sumados a otros numerosos que se encuentran en estado de exploración o aún inexplorados, constituyen una nueva oportunidad para que la minerÃa de Catamarca se convierta en el puntal del desarrollo esperado por tantas generaciones.
Pero para concretar ese sueño, no deberán repetirse los errores del pasado, como la dilapidación de buena parte de los recursos que genera, el escaso impacto indirecto en la economÃa local o la ausencia de un discurso claro respecto de la sustentabilidad ambiental de los emprendimientos.
Fuente: El Ancasti
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