
Los ministros del Ambiente Manuel Pulgar-Vidal, y EnergÃa y Minas Rosa MarÃa Ortiz, fustigaron a la citada empresa y la segunda pidió públicamente el cese de los funcionarios de Petroperú que resulten responsables.
Sin embargo, condicionó tal medida a los resultados de una investigación de los organismos de control ambiental, que determinarán las causas del siniestro que afecta un vasto territorio en el que habitan comunidades nativas.
Pulgar-Vidal criticó también que la petrolera estatal atribuya a fenómenos naturales como un rayo la rotura de dos puntos del gasoducto que transporta crudo desde los campos de la AmazonÃa nororiental hasta el norte de la costa peruana.
Añadió que el derrame justifica sanciones, aunque se trate de una empresa del Estado y calificó como irresponsable que Petroperú afirme que el derrame está controlado.
El presidente de Petroperú, Germán Velásquez, insistió en que los informes técnicos iniciales indican que el ducto fue perforado por factores externos, como un alud causado por las fuertes lluvias y un impacto, lo que puede aludir a un rayo.
Informó que cerca de 500 trabajadores laboran en tareas de remediación del derrame que contaminó los rÃos Chiriaco y Marañón. La unión entre este y el rÃo Ucayali forman el Amazonas, cuyo curso marca un tramo limÃtrofe con Colombia y atraviesa Brasil hasta su desembocadura en el Atlántico.
Velásquez desmintió de otro lado una versión periodÃstica según la cual Petroperú utilizarÃa menores de edad en los trabajos de remediación.
Fuente: Prensa Latina
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