
El gobernador Omar Gutiérrez tocó ayer suelo ruso para acompañar una misión argentina que busca despertar a la licitación de la represa Chihuido, dormida en expedientes desde hace más un año.
La obra depende exclusivamente de que Moscú destrabe un crédito de hasta 2.600 millones de dólares, para lo cual la canciller Susana Malcorra, el subsecretario de Recursos HÃdricos, Pablo Bereciartua y el propio Gutiérrez mantendrán una entrevista con autoridades del Banco de Desarrollo ruso.
"(Estamos en) una misión clave para reactivar Chihuido", señaló Bereciartua en un tuit que acompañó con una foto de una Moscú "soleada".
Sin embargo, según confirmaron a "RÃo Negro" fuentes del gobierno nacional, la negociación central la impulsan desde el Ministerio de EconomÃa, que conduce Alfonso Prat Gay. Emisarios de esa cartera ya iniciaron conversaciones para conseguir una rebaja de medio punto en la tasa de interés que ofrece Rusia, que pasarÃa asà de 6 ,5 a 6 puntos. También aspiran a que el crédito cubra al menos el 95% de la obra, para evitar tener que poner fondos del Tesoro, los cuales se cuentan de a centavos en medio de un plan de ajuste para achicar el déficit.
Del otro lado del mostrador, existe interés polÃtico pero problemas económicos. Rusia aspira a realizar la obra para acrecentar su influencia en la región. También porque el 30% de la facturación se irá a proveedores de su paÃs, que pondrán las turbinas, las compuertas y buena parte de la maquinaria, según informaron las fuentes.
Sin embargo, la caÃda del petróleo y la fuerte devaluación que sufrió el rublo el año pasado podrÃa complicar las negociaciones. Por lo pronto, el embajador ruso en Argentina, aclaró ayer que "lo que hasta ahora han firmado las autoridades es un memorándum de entendimiento marco".
El lobby de Eurnekian
La tercera pata en la negociación es el empresario Eduardo Eurnekian. Su influencia central en Armenia le abrió la puerta a las altas esferas de Rusia, su socio geopolÃtico natural. El titular del Helport encabeza el consorcio que construirá Chihuido y también hizo lobby para convencer al gobierno nacional de que la obra debÃa realizarse.
La represa Chihuido no sólo generará 637 megas de potencia para el sistema nacional. También servirá para contención de la crecida máxima posible del rÃo Neuquén. La obra generará en su pico unos 2.500 puestos de empleo y obligará a mudar un pueblo y parte de otro.
Fuente: Diario RÃo Negro
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