
Con una suba, aunque esta vez moderada y gradual, el gobierno nacional presentó ayer el nuevo cuadro tarifario para el gas que llevará a la audiencia pública. El Ministro de Energía, Juan José Aranguren, aseguró que el incremento promedio para las familias no superará el 203% y que la factura promedio será de 300 pesos más impuestos. La cifra no incluye a la Patagonia, que tendrá tarifa diferencial, pero que aún no fue anunciada.
La poda sobre el cuadro tarifario anterior se hizo en el sector que más preocupa a las provincias petroleras: el precio en boca de pozo. El mismo se bajó de 4,72 dólares el millón de BTU a un teórico precio de 3,42 dólares, que comenzará a operar el primero de octubre.
Sin embargo, el gobierno planea realizar un suba progresiva de alrededor del 10% semestral, hasta liberar los precios plenamente en 2019 (ver números aparte). Es decir que, de avanzar esta propuesta, en 2019 Argentina tendrá un mercado desregulado, donde mandará la oferta y la demanda, y en el cual el gobierno ya no aportará subsidios.
La propuesta se presentó ayer ante periodistas con carácter de “preliminar”. Pero ese será el núcleo duro de lo que el gobierno expondrá durante la audiencia pública del 16 de septiembre en Buenos Aires.
Todo este nuevo esquema rige sólo para el gas domiciliario. Los usuarios comerciales seguirán con el tarifario que empezó a regir el primero de abril con un tope del 500%.
Más allá de esta nueva versión de incremento con rebaja (difícil de calcular, pero que en la factura final se ubicará entre el 20 y el 30%), en el ministerio que conduce Aranguren destacan que la suba permitirá recuperar el precio en boca de pozo, un reclamo de las provincias (ver aparte), aunque de forma más paulatina.
La Patagonia, aparte
Aunque aún no se definió el tarifario de gas concreto -se publicará recién hoy por la noche o mañana a la mañana-, el gobierno adelantó que se mantendrán los subsidios que generan una tarifa diferencial para la Patagonia y la zona denominada Puna.
Inclusive, se aclaró que una vez que se liberen los precios internacionales, los subsidios a esta zona del país se mantendrán hasta el 2022.
Ayer por la mañana, el propio Aranguren junto a su equipo técnico recibió a representantes de distintas provincias, entre ellos de Neuquén y Río Negro, para comunicarles cuál sería la propuesta del gobierno. La baja del precio del gas en boca de pozo afecta directamente la expectativa de recaudación que tenían los distritos vía regalías.
La estrategia del gobierno contempla llevar a discusión esta nueva propuesta con los gremios y los jefes de bloque en el Congreso hoy y seguirá mañana con las operadoras y las firmas transportistas y distribución, las más afectadas por el nuevo cuadro tarifario.
Según explicó Aranguren, la factura promedio para todo el país será de 300 pesos más un 25% de impuestos. No habrá topes para las familias.
Fuente: Diario Río Negro
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