
Los incrementos de precios de los combustibles acaecidos desde la liberaci贸n del mercado desde el 1 de octubre del a帽o pasado traen a consideraci贸n si la alica铆da rentabilidad de las estaciones de servicio ha tenido alguna recuperaci贸n como para frenar el cierre de estos establecimientos. Durante a帽os esto ha sido una constante.
La realidad es que hubo un mejoramiento de la rentabilidad pero dista de ser plausible como un negocio provechoso. El eterno reclamo minorista de mejorar su margen/comisi贸n, ante proveedores que le ofertan sus combustibles al precio de su propia mayor utilidad, a煤n contin煤a. Los 煤ltimos aumentos analizados aisladamente pareciera un oasis temporal para la continuidad de los 4.423 negocios que subsisten de los 6.500 que exist铆an hace una d茅cada y media. El alto componente impositivo que deben afrontar, como seguramente los sufren otros tipos de negocios, aqu铆 se potencia debido a los escasos m谩rgenes con que deben operar, que son fijados por el concentrado grupos de empresas petroleras, como si fueran pr谩cticas comerciales usuales y "aceptadas".
Los costos de los insumos de estas peque帽as empresas, ha aumentado sustancialmente, sea por los elementos b谩sicos, energ铆a y agua como por los servicios con que debe alimentarse para funcionar. Mucho se habla del costo laboral, pero a decir verdad no se menciona con la misma intensidad el alto costo contributivo que ello significa, donde un acuerdo paritario no solo eleva el salario sino tambi茅n la contribuci贸n al estado. Ni que hablar de la avidez recaudatoria de las arcas provinciales y municipales, con impuestos y "tasas", que nacen para suplir una necesidad, y que nunca mueren, quedan eternamente. En s铆ntesis, los 煤ltimos aumentos traen un viento positivo en los ingresos de las estaciones de servicio, pero con la misma intensidad sus costos construyen una pared. Es una cuesti贸n de tiempo, si la pared se eleva m谩s que proporcionalmente, como lo demuestra la historia, el viento no pasar谩.
En paralelo a la liberaci贸n de precios, el gobierno introdujo v铆a Reforma Fiscal un cambio al esquema impositivo aplicado a los combustibles, aspecto sustancial en la formaci贸n del precio que paga el consumidor, donde la carga tributaria representa nada menos que el 45% del valor del litro de combustible. En t茅rminos generales, al pasar la carga tributaria de valores porcentuales a valores fijos -aunque actualizables peri贸dicamente- permitir铆a amortiguar la incidencia de la parte impositiva en el precio final cuando ocurran aumentos pronunciados en las variables que determinan el precio, con el consecuente beneficio para los consumidores. El esquema se aplica a partir del 1 de marzo, de modo que hay tiempo todav铆a para hacer una evaluaci贸n del desempe帽o en este sentido.
Hoy, con un Brent disminuyendo, hay ilusiones de una baja en los precios de los combustibles, pero no a煤n, ya que el tipo de cambio, se mantiene elevado y al momento pareciera no ceder, por lo cual, la ilusi贸n de una baja por el momento, se esfuma. Pero si hubiera tal disminuci贸n ser谩 bienvenido para los consumidores, para la poblaci贸n en general y eso es realmente bueno, pero para las estaciones que deben afrontar los costos y salarios ser谩 todo un tema, que no pasa por la idea de provisiones antic铆clicas, como alguien pueda insinuar, sino de compensar, sea por el estado o por el mayorista, para evitar el destino de nuevos cierres.
Fuente: 脕mbito Financiero
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