
Luciano Fucello, quien actualmente se desempeña como Country Manager en NCS Multistage y Presidente de la Fundación Contactos Energetivos realizó un desglose sobre la transformación operacional, los componentes del mercado de estimulación y los requerimientos del sector no convencional en la provincia de Neuquén.
Fucello, ingeniero quÃmico egresado de la Universidad de Buenos Aires con especialización en petróleo y energÃa, y actual presidente de la Fundación de Contactos Energéticos, centró su análisis en la evolución del equipamiento, la logÃstica y las pautas que rigen la actividad de fractura en la Argentina, proyectando las exigencias de mercado que afrontará el yacimiento en los próximos años.
Su presentación se realizó dentro de la conferencia realizada por el Mercado Electrónico de Gas (MEG) S.A., bajo el lema «Vaca Muerta en escala: tecnologÃa, eficiencia y mercado de fractura».
En la descripción técnica del proceso, el especialista explicó que una etapa de fractura abarca una longitud de entre 40 y 60 metros dentro del pozo. Cada etapa requiere aislar la sección previa mediante un tapón e inyectar fluido a una presión de tratamiento cercana a los 11.000 psi, utilizando 1.500 metros cúbicos de agua y 240 toneladas de arena de fractura, con caudales de bombeo de 110 barriles por minuto apoyados por potencias hidráulicas en locación de entre 40.000 y 60.000 HP.
Esta operación, que demanda un promedio de 85 minutos por etapa, consume aproximadamente 120.000 litros de diésel, 5.000 litros de DGS y 100.000 metros cúbicos de gas. En términos económicos, la etapa de terminación de un pozo representa alrededor del 60% de su costo total —según el diseño lateral y la longitud—, correspondiendo un 40% de esa cifra a la infraestructura del set de fractura y sus bombas de alta presión.
Fuente: Diario RÃo Negro
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