
El derrame de petróleo en aguas nacionales ha provocado daños dentro del área ecológica y los animales son de los más afectados, en el caso de las aves el aceite se adhiere a sus plumas provocándoles una muerte lenta.
El pelícano pardo está en la lista de las especies dañadas y al no ser un ave migratoria es muy sensible al deterioro de su medio ambiente. Además, está catalogado entre los animales en peligro de extinción y representa uno de los eslabones más importantes en la cadena nutrimental de las costas y manglares mexicanos.
Entre las iniciativas para salvar a los pelícanos empetrolados, puestas en marcha por el Centro Internacional de Investigación y Rescate de Aves (IBRRC, por sus siglas en inglés), está el limpiarlos con Salvo, lavatrastes que resultó muy efectivo y sobretodo inocuo para los animales.