La AECI se empecinó en no avanzar en la toma de ese compromiso hasta tanto pueda cerrarse la transferencia a capitales privados de ese organismo estatal. En realidad, no existe en el mundo un sólo antecedente de privatización de un organismo u empresa atómica estatal. Paradójicamente, la AECI desde hace tres años venía negociando vender a la Argentina otro reactor Candú VI de un potencial de hasta 1.500 megawatts (Mw), pero luego esas gestiones cayeron en el estancamiento por el objetivo del gobierno de Stephen Harper de resolver la privatización del organismo atómico nacional.
De acuerdo con BAE, el secretario de Energía, Daniel Cameron, llegó inclusive hasta viajar a Toronto para peticionar al gobierno de Canadá que independientemente de la decisión privatizadora que está en curso el gobierno de ese país asuma otorgar una “garantía de Estado a Estado”, que confiera los necesarios resguardos que requiere el inédito trabajo del revamping de Embalse. Sin embargo, esas gestiones no maduraron en nada positivo para no complicar un proceso privatizador en el cual hasta ahora asoma un único interesado, que sería la Westinghouse, cuyo negocio nuclear maneja desde el 2006 la corporación Toshiba. En Canadá la AECI tiene en marcha un proyecto de extensión de un reactor similar al de Embalse, ubicado en Point Lepreau, donde Núcleoeléctrica Argentina llegó a destacar una dotación de técnicos para seguir paso a paso los desafíos que plantea un trabajo de ese tipo.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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