Asà lo confirmaron a El Cronista fuentes del sector, que si bien reconocieron que las interrupciones comenzaron hace semanas, serán de ahora en adelante cada vez más fuertes. El lote de las mayores industrias del paÃs, compuesto por unas 15 empresas, y las centrales de generación eléctrica –ante la falta de gas utilizan fueloil o gasoil, más caros– es el primero en ceder parte de su gas para mantener abastecido al mercado doméstico por orden del Gobierno. Ese grupo, compuesto entre otras firmas por las siderúrgicas Siderar, Siderca, Acindar y Aluar, las petroquÃmicas Dow, la planta de fertilizantes de Pasa, en Campana, la refinerÃa de Refinor, la planta de metanol que YPF tiene en Neuquén y la terminal Cerri, sufrirá esta semana cortes de hasta un 30% en su suministro habitual, confirmaron fuentes allegadas al dÃa a dÃa de la operación.
“Son las primeras a las que se les pide un sacrificioâ€, grafica uno de los encargados en comunicar los cortes a las empresas. Un ejemplo: la planta de Cerri, dentro del sistema de TGS, recibÃa hasta antes de los cortes 5,3 millones de m3 por dÃa, mientras con la llegada del frÃo esa cifra bajó un 28%, hasta los 3,8 millones de m3. Aunque la situación está todavÃa lejos de lo que ocurrió en 2007, cuando la falta de gas se combinó con un invierno más frÃo que lo habitual y ocasionó faltantes a unas 5.000 industrias en todo el paÃs, encendió las luces de alerta en despachos públicos y privados. En principio, la industria y el Gobierno estimaban que la mayor importación de gas desde Bolivia y el barco regasificador que amarra en el muelle de BahÃa Blanca compensarÃan la baja en la producción local. Pero los problemas comenzaron antes de lo previsto y se harán más crudos a medida que avance el invierno.
Sucede que la capacidad de todo el sistema alcanza para abastecer una demanda cercana de 130 millones de metros cúbicos (m3). Hoy, el sector residencial y la pequeña industria requieren 50 millones de m3 diarios, pero en los dÃas más frÃos “llegan a consumir hasta 85 millones de m3â€, explican en una de las empresas. Ese número equivale a un 65% de la oferta, por lo que todo indica que las restricciones serán aun mayores en los próximos meses. Para controlar de cerca la evolución de los faltantes, todas las semanas se reúnen empresarios del sector gasÃfero con funcionarios del Enargas, el ente regulador del sector, a cargo de Antonio Pronsato, y el Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido. Su representante habitual es Roberto Baratta, una de las piezas fuertes de esa cartera.
“La falta de gas ocurre por la caÃda en la producción. No culpo a los petroleros. Con un precio bajo como el actual, ¿quién va a explorar para encontrar más?â€, reconoció uno de los hombres fuertes del sector en estricto off the record. Durante años, la tarifa que pagan los hogares estuvo congelada. Hoy, una petrolera recibe por abastecer a esa parte de la demanda unos u$s 0,55 por millón de BTU (la unidad de medida). En cambio, las grandes industrias pagan hasta u$s 4 por la misma cantidad. El atraso en los precios es para los empresarios el motivo de la baja en la producción, lenta pero firme. En el promedio nacional, según números oficiales, cayó un 8% en los últimos cuatro años. Y según los gremios del sector, el paÃs sólo tiene reservas para abastecerse durante los próximos siete años.
Fuente: El Cronista
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