Pese a ello, los neuquinos no cuentan con ventajas a la hora de pagar por la energía, como alguna vez tuvieron. Por eso, el gobierno provincial pretende obtener tarifas diferenciales para Neuquén. La construcción de la represa Chihuido I, que generará 630 megavatios, es una ocasión propicia para concretar esa aspiración. Consultado acerca de esa posibilidad, tras la audiencia realizada en Quili Malal por la presa, el gobernador Jorge Sapag indicó que “un tema que hay que trabajar mucho con la Nación es el de las tarifas diferenciales”, publicó La Mañana de Neuquén.
“Nosotros lo hemos planteado en la reunión de gobernadores de El Calafate, de tener tarifas diferenciales en las provincias para hacer competitivas nuestras economías regionales, porque es muy difícil competir con la promoción fiscal que tienen las provincias de Cuyo”, añadió. Y señaló que “hay que trabajar en tarifas, para la radicación de empresas, y sobre todo en provincias energéticas”. La idea de Sapag no es nueva. Se trata de recuperar un beneficio que se perdió. La llamada “tarifa Comahue” era un precio diferencial que pagaban los grandes usuarios en la región de Neuquén y de Río Negro como una manera de promocionar la radicación de empresas por parte del gobierno militar de 1967.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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